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Daniel Vera pasó casi un año y tres meses privado de su libertad por publicaciones en redes sociales contra el presidente y otras figuras públicas. El Tribunal Oral Federal N° 3 homologó este viernes un juicio abreviado que le impuso un año y seis meses de prisión efectiva por amenazas anónimas e incitación al odio con expresiones antisemitas. La excarcelación se produjo debido al tiempo que Vera ya cumplió en detención. 

Viernes, 25 de septiembre de 2026

La pesadilla orwelliana que atravesó Daniel Vera llegó a su fin. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal 3 de la Ciudad de Buenos Aires le concedió este viernes la excarcelación, luego de permanecer casi 15 meses detenido, la mayor parte de ese tiempo en arresto domiciliario en su casa de Resistencia.

La medida fue adoptada tras un acuerdo de juicio abreviado que estableció una pena de un año y seis meses de prisión efectiva. En el marco de ese acuerdo, Vera, docente de música jubilado de 64 años y empleado de la obra social OSPLAD, fue condenado por publicaciones realizadas en redes sociales contra el presidente Javier Milei y otras figuras públicas. Según la acusación y los términos del acuerdo alcanzado con el Ministerio Público Fiscal, esas publicaciones fueron consideradas amenazas anónimas que incitaban al odio y al antisemitismo.

De acuerdo a la sentencia, a la que tuvo acceso LITIGIO, la defensa había solicitado la excarcelación en los términos del artículo 317, inciso 5°, del Código Procesal Penal de la Nación, argumentando que el tiempo que Vera llevaba privado de su libertad, en relación con la pena acordada, permitía acceder al beneficio. La fiscalía, al contestar la vista, también consideró que estaban reunidos los requisitos legales y prestó conformidad con la excarcelación bajo caución juratoria.

Al homologar el acuerdo entre la fiscalía y la defensa, el juez Fernando Machado Pelloni, del Tribunal Oral Criminal Federal 3 porteño sostuvo que, tomando en cuenta el monto de la pena acordada y el tiempo de detención cumplido, Vera ya había satisfecho el requisito temporal. También valoró que venía cumpliendo la prisión domiciliaria bajo seguimiento de la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal y que el último informe, fechado el 16 de septiembre, no registraba modificaciones relevantes en su situación. Por esos motivos, Machado Pelloni hizo lugar al pedido de la defensa y dispuso que la libertad se hiciera efectiva este mismo viernes.

De todos modos, la excarcelación quedó sujeta a una serie de reglas de conducta. Vera deberá mantener el domicilio fijado en la capital chaqueña y comunicar cualquier cambio de residencia o ausencia prolongada, someterse al control de la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal y no cometer nuevos delitos.

Además, deberá abstenerse de tomar contacto por canales informales con las víctimas mencionadas en el requerimiento de elevación a juicio y tendrá prohibido acercarse a menos de 500 metros de sus domicilios. El incumplimiento de estas condiciones podría derivar en la revocación del beneficio.

La excarcelación se produjo cuando el juicio oral contra Vera estaba previsto para comenzar el 1 de octubre. El debate había sido fijado luego de que la defensa no lograra que prosperara el pedido de suspensión del juicio a prueba y de que la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal declarara inadmisible el recurso extraordinario que buscaba llevar el planteo ante la Corte Suprema.

Ciberprevención y un viaje de mil kilómetros

Vera fue detenido el 2 de julio de 2025 en su casa de Resistencia, en un operativo realizado por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, cuyos efectivos viajaron cerca de mil kilómetros para concretar el procedimiento.

La orden había sido emitida por el Juzgado Criminal y Correccional Federal 4, a cargo de Ariel Lijo, en el marco de una investigación iniciada a partir de tareas de “ciberprevención”. Días después, fue procesado por los delitos de amenazas anónimas e incitación al odio.

Durante el allanamiento se secuestraron cinco armas de aire comprimido, cuchillos (“de cocina”, como él luego explicó), computadoras, discos externos y pendrives. Sin embargo, en los medios de comunicación se aseguró que lo que se encontró en su casa fue “un arsenal” y que el profesor de música era un “temible jubilado”. Con lo secuestrado, y teniendo en cuenta su modesta y tranquila historia de vida, quedó claro que Vera no cuenta con los medios ni los recursos para cometer ningún tipo de atentado contra ninguna de las personas a quienes supuestamente amenazó.

La causa contra él tuvo su origen en febrero de 2025 a partir de publicaciones realizadas en un grupo de Facebook vinculado a la causa palestina. Bajo el usuario “Elpidio Sánchez”, Vera habría compartido imágenes en las que se veía al presidente Milei, a Netanyahu, al exdiputado José Luis Espert y a los periodistas Luis Majul, Jonatan Viale y Eduardo Feinmann con un punto rojo en la frente.

En ese contexto, también se le atribuye la frase: “como a ratas hay que cazarlos y eliminarlos”, en un posteo que incluía un enlace a un video sobre soldados israelíes acusados de crímenes de guerra. Estas publicaciones se dieron en paralelo a otros mensajes en los que denunciaba el genocidio en Gaza.

Tras su detención, Vera fue alojado en una oficina de la Comisaría Tercera de Resistencia, donde permaneció sin cama, colchón ni acceso adecuado a sanitarios. Tampoco contaba con defensa técnica ni había sido informado de los cargos en su contra.

Ante esta situación, el Comité para la Prevención de la Tortura del Chaco presentó un hábeas corpus correctivo, tras lo cual la jueza federal Zunilda Niremperger ordenó garantizar condiciones dignas de detención, acceso a atención médica por su hipertensión, comunicación con su defensa y evitar su exposición pública.

Luego de ser indagado y dictarse su prisión preventiva, fue trasladado a la sede de la Policía Federal en el centro de Resistencia, donde permaneció en mejores condiciones. Aunque se ordenó su traslado a una cárcel federal, la medida nunca se concretó. El 11 de julio, tras casi diez días detenido, regresó a su domicilio, donde permaneció bajo prisión domiciliaria hasta este viernes.

“Jamás llamé a dañar a nadie. Mis posteos fueron una expresión de indignación frente a lo que considero un genocidio, algo que vengo repudiando desde hace décadas”, sostuvo Vera en una entrevista al medio El Destape, cuando se cumplieron seis meses de su arresto. Y remarcó que “hoy cualquier crítica al accionar del Estado de Israel se interpreta como antisemitismo”.

 

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