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El Juzgado Federal N°2 de Neuquén declaró extinguida la acción penal contra Oscar Lorenzo Reinhold tras confirmar su muerte, ocurrida el 7 de julio, mientras cumplía prisión domiciliaria en Buenos Aires. El ex jefe de Inteligencia de la VI Brigada de Montaña había acumulado al menos seis condenas —incluidas tres perpetuas— por su rol en el plan sistemático de represión en Neuquén y el Alto Valle de Río Negro durante la última dictadura cívico-militar. 

Martes, 28 de julio de 2026

Oscar Lorenzo Reinhold, condenado en al menos seis oportunidades por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar en la región de Neuquén y el Alto Valle de Río Negro, murió el 7 de julio pasado por una insuficiencia respiratoria aguda, mientras cumplía prisión domiciliaria en un departamento del barrio de Belgrano, en la Ciudad de Buenos Aires. Así lo confirmó el Juzgado Federal N°2 de Neuquén, que el 27 de julio resolvió declarar extinguida la acción penal en su contra y dictar su sobreseimiento en una causa que aún tenía pendiente.

Reinhold tenía 91 años. Había nacido el 26 de enero de 1935 en la provincia de Santa Fe y llegó al grado de coronel en el Ejército Argentino antes de su retiro. Desde 2008 acumuló condenas sucesivas en los tramos del megajuicio conocido como “La Escuelita”, además de una pena impuesta por el Tribunal Oral Federal de Bahía Blanca por los crímenes cometidos en el V Cuerpo de Ejército.

El jefe de Inteligencia de la VI Brigada

Según surge de la resolución judicial que dispuso su sobreseimiento, a la que tuvo acceso LITIGIO, Reinhold estuvo a cargo de la División II Inteligencia del Comando de la Brigada de Infantería de Montaña VI entre 1976 y 1979, con responsabilidad sobre la Subzona 5.2 del Ejército Argentino. Revistió con el grado de mayor hasta fines de 1976 y, a partir de entonces, como teniente coronel.

El Tribunal Oral Federal de Neuquén lo definió como un actor central en la estructura represiva de la región: fue el rostro visible del Comando ante familiares de detenidos y desaparecidos, a quienes recibía en su despacho para negarles información sobre el destino de las víctimas. Los jueces señalaron en su momento que Reinhold recolectaba información sobre “escenarios” y “objetivos” y llevaba adelante tareas de contrainteligencia enmarcadas en lo que las fuerzas armadas denominaban “lucha contra la subversión”.

Distintos sobrevivientes y familiares de víctimas coincidieron a lo largo de los años en describir el mismo patrón: Reinhold los atendía con evasivas, negaba la existencia de detenidos en dependencias militares y, en algunos casos, aconsejaba a los familiares sobre cómo proceder mientras ocultaba que las personas buscadas ya estaban secuestradas bajo su propio mando.

Seis condenas en catorce años

La primera condena llegó en 2008, cuando el Tribunal Oral Federal de Neuquén lo sentenció a 25 años de prisión en el juicio conocido como “La Escuelita I”, por privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos contra 17 víctimas.

En 2012 llegaron dos condenas más. En “La Escuelita II” recibió 21 años de prisión por el secuestro y las torturas sufridas por otras 39 víctimas de la región. El mismo año, el Tribunal Oral Federal de Bahía Blanca lo condenó a prisión perpetua en la causa por los crímenes del V Cuerpo de Ejército, del que dependía operativamente la subzona neuquina.

En 2016 fue nuevamente sentenciado a prisión perpetua en “La Escuelita IV”, al ser considerado el máximo responsable regional de 20 secuestros, 13 casos de tormentos y 11 homicidios calificados de personas que continúan desaparecidas. Ese mismo tramo tuvo una revisión posterior: en 2023, tras una instrucción de la Cámara de Casación, el tribunal neuquino revocó una absolución previa y lo condenó formalmente por violencia sexual contra una víctima que estuvo cautiva.

En 2019, el juicio “La Escuelita VI” le impuso una condena de 11 años de prisión efectiva por su responsabilidad en el secuestro y la desaparición forzada del joven barilochense Juan Marcos Herman. Su última condena data de 2021, cuando en la causa conocida como “Escuelita VII – Taffarel” el Tribunal Oral Federal de Neuquén volvió a imponerle prisión perpetua, esta vez por homicidio calificado por alevosía contra ocho víctimas, privación ilegal de la libertad y abusos sexuales como coautor.

Un proceso que quedó truncado por la enfermedad

Además de las causas ya sentenciadas, Reinhold enfrentaba un proceso pendiente por hechos cometidos contra Daniel Osvaldo Gallo y Graciela Vicente, en el marco de la causa FGR N°33008736/2005. Ese trámite había quedado suspendido en mayo de 2024, cuando el juzgado resolvió frenarlo por incapacidad sobreviniente, luego de que informes del Cuerpo Médico Forense concluyeran que Reinhold presentaba un cuadro compatible con síndrome demencial en el marco de la enfermedad de Alzheimer, que le impedía afrontar el proceso penal.

Exámenes posteriores, realizados en febrero de 2025 y abril de 2026, confirmaron la necesidad de mantener la suspensión y describieron un deterioro progresivo de sus funciones cognitivas junto con un cuadro clínico que afectaba su estado general. La causa quedó finalmente cerrada tras la confirmación de su muerte: el juzgado recibió la partida de defunción del Registro del Estado Civil porteño y, en consecuencia, declaró extinguida la acción penal y sobreseyó a Reinhold.


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