El Juzgado Civil y Comercial Nº 6 de Resistencia condenó al Banco BBVA Argentina a pagar más de un millón y medio de pesos a una clienta chaqueña, luego de comprobar que la entidad rechazó uno de sus cheques por “falta de fondos” sin advertir que la firma estampada en el documento era falsa. Una pericia caligráfica confirmó la falsificación y la jueza consideró que el banco incumplió su deber profesional de revisar los cheques antes de procesarlos.
Miércoles, 15 de julio de 2026

El Juzgado Civil y Comercial Nº 6 de Resistencia condenó al Banco BBVA Argentina a pagar más de un millón y medio de pesos a una clienta chaqueña, luego de comprobar que la entidad rechazó uno de sus cheques por “falta de fondos” sin advertir que la firma estampada en el documento era falsa. Una pericia caligráfica confirmó la falsificación y la jueza consideró que el banco incumplió su deber profesional de revisar los cheques antes de procesarlos.
La sentencia, a la que tuvo acceso LITIGIO, fue dictada el 14 de julio por la jueza suplente María Soledad Serrano, del Juzgado Civil y Comercial Nº 6 de Resistencia.
La jueza rechazó el reclamo por daño económico directo, ya que la mujer no logró probar que se le hubiera negado algún préstamo a raíz de la situación. De hecho, según la información del Banco Central incorporada al expediente, la clienta mantenía una calificación crediticia normal al momento de iniciar la demanda.
En cambio, hizo lugar al reclamo por gastos —como el envío de la carta documento y los viajes que debió realizar para las audiencias— y fijó una indemnización de $51.550 por ese concepto. Además, reconoció el daño moral sufrido por la mujer y fijó la reparación en $1.310.000, un monto que la jueza calculó tomando como referencia el valor de un paquete turístico a Bariloche con salida desde Resistencia.
En total, la condena contra el Banco BBVA Argentina asciende a $1.695.708, entre capital e intereses calculados hasta la fecha del fallo, más los intereses que sigan generándose hasta el pago efectivo. El banco también deberá afrontar las costas del juicio y los honorarios de los abogados y de la perito interviniente.
El caso
La causa se inició en 2024, cuando una mujer de Chaco demandó al banco por daños y perjuicios luego de recibir un reclamo por el pago de un cheque que, según ella, nunca firmó. La mujer había abierto una cuenta corriente y una caja de ahorro en la entidad en febrero de 2022, tras recibir el asesoramiento de un contador. Según relató, fue ese profesional quien quedó a cargo del manejo de la chequera.
Meses después, en noviembre de 2022, la mujer fue intimada por el pago de un cheque que había sido entregado a una empresa y que el banco rechazó por “sin fondos”. Al revisar el documento, la clienta advirtió que la firma que aparecía al pie no era la suya. Denunció el hecho penalmente y reclamó ante el propio banco, sin obtener respuesta.
BBVA se opuso a la demanda y sostuvo que el cheque en cuestión no había sido rechazado por falta de fondos, sino porque la mujer se encontraba inhabilitada por el Banco Central desde julio de 2022. Esa inhabilitación, explicó la entidad, se debió a que la clienta no había pagado una multa por el rechazo de otro cheque anterior, también por falta de fondos. Según el banco, a partir de esa fecha cualquier cheque presentado al cobro se rechazaba de manera automática, sin importar si había dinero disponible o si la firma era auténtica.
El banco remarcó además que la mujer nunca cuestionó la autenticidad de otros ocho cheques rechazados que también llevaban su nombre, y que recién había advertido al banco sobre la firma falsa un año y medio después de ocurridos los hechos.
Qué dijo la pericia
Para resolver el conflicto, la Justicia designó a una perito calígrafa, quien analizó la firma cuestionada y la comparó con las firmas auténticas de la mujer. La especialista determinó que la firma del cheque en discusión carecía de varios rasgos característicos de la letra de la clienta —como un lazo particular, un pequeño trazo final y la forma de comenzar la firma— y concluyó de manera categórica que esa firma “no se corresponde al puño y letra” de la demandante.
Ese informe fue clave para la decisión judicial. La jueza remarcó que, según los propios registros del banco, el cheque cuestionado había sido rechazado específicamente por “sin fondos” y no por la inhabilitación que alegaba la entidad. Eso significa, explicó, que el cheque sí llegó a la etapa de control de firma, y que el banco no advirtió una falsificación que, según las diferencias señaladas por la perito, podía detectarse con un examen atento, sin necesidad de conocimientos técnicos especializados.
La responsabilidad del banco
La sentencia sostiene que los bancos tienen un deber profesional de revisar cuidadosamente los cheques antes de procesarlos, incluyendo el control de la firma del titular de la cuenta. Ese control, señaló la jueza, debe hacerse con una atención especial, propia de la actividad bancaria, aunque no se le pueda exigir a un empleado de banco el nivel de precisión de un experto calígrafo.
Además, la Justicia determinó que el banco tampoco cumplió con su obligación de informar a la clienta sobre los cheques rechazados, tal como establece la normativa del Banco Central. Por eso, la jueza concluyó que la responsabilidad del banco no depende de si la clienta entregó o no su chequera a un tercero, sino del incumplimiento de su propio deber de control al momento de procesar el cheque.
Aun así, la sentencia tuvo en cuenta que la mujer tardó más de un año en advertir al banco sobre la firma falsa, lo que consideró una demora que también incidió, aunque de forma secundaria, en la magnitud del daño reconocido.