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La Corte Suprema de Estados Unidos puso freno a miles de demandas presentadas en tribunales estatales que acusaban a Bayer, por no advertir a los usuarios de que el ingrediente activo de su herbicida Roundup causa cáncer, lo que supuso una importante victoria legal para la empresa alemana.

Jueves, 2 de julio de 2026

Según informó la agencia Reuters, en una decisión de 7-2, los magistrados anularon el veredicto de un jurado en Missouri que otorgaba 1,25 millones de dólares a un hombre llamado John Durnell, quien afirmó haber sido diagnosticado con linfoma no Hodgkin tras años de exposición al glifosato presente en Roundup. La Corte Suprema coincidió con Bayer en que una ley estadounidense que regula los pesticidas impide que las demandas por falta de advertencia presentadas bajo la ley estatal prosperen en los tribunales.

Las acciones de Bayer subieron alrededor de un 16% tras conocerse la decisión. La administración del presidente Donald Trump respaldó a Bayer en el caso.

El juez conservador Brett Kavanaugh, autor del fallo, afirmó que la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) ha concluido que el glifosato no causa cáncer y no ha exigido una advertencia sobre el riesgo de cáncer en el Roundup.

La ley invalida la demanda de Durnell porque “obligaría a Monsanto a añadir una advertencia sobre el cáncer a la etiqueta de Roundup, a pesar de que la ley federal exige que Monsanto utilice la etiqueta aprobada por la EPA sin dicha advertencia”, escribió Kavanaugh.

La jueza liberal Ketanji Brown Jackson, en una opinión disidente a la que se unió el juez conservador Neil Gorsuch, dijo que la demanda de Durnell impondría a Monsanto requisitos de etiquetado equivalentes a los que exige la ley federal y, por lo tanto, no debería ser invalidada.
Jackson calificó el fallo de “extraordinario y lamentable, ya que cierra injustificadamente las puertas de los tribunales a demandantes estatales por daños y perjuicios como Durnell”.

Si es Bayer…

Bayer adquirió Roundup como parte de la compra de la empresa agroquímica Monsanto por 63.000 millones de dólares en 2018. Más de 100.000 demandantes han presentado demandas en tribunales estatales y federales de EE. UU. alegando una relación con el cáncer, y la empresa alemana de fabricación de medicamentos y ciencias agrícolas había dicho que las demandas podrían poner en peligro su capacidad para suministrar el herbicida a los agricultores.

La avalancha de litigios ya llevó a Bayer a eliminar el glifosato de su versión para consumidores de Roundup. Bayer declaró antes del fallo de la Corte Suprema que una decisión a su favor podría poner fin en gran medida a los litigios relacionados con Roundup.

El director ejecutivo de Bayer, Bill Anderson, elogió la decisión, afirmando que es beneficiosa para los agricultores estadounidenses.
«Este litigio ha supuesto un coste enorme para la empresa y ha afectado a la confianza pública. La decisión hace justicia, aunque tardía, a un asunto que debería haberse aclarado mucho antes. Es hora de dejarlo atrás», declaró Anderson.

Antes de las ganancias del jueves, las acciones de Bayer habían caído algo más del 50% desde que la compañía adquirió Monsanto.

Durante todo el litigio, la empresa hizo hincapié en que la EPA determinó repetidamente que el glifosato no causa cáncer y aprobó las etiquetas de sus productos sin ninguna advertencia.

Ante la posibilidad de enfrentar miles de millones de dólares en responsabilidades legales, Bayer anunció en febrero una propuesta de acuerdo por 7250 millones de dólares para resolver decenas de miles de demandas actuales y futuras. Según la compañía, el acuerdo no afectaría las reclamaciones derivadas de apelaciones pendientes ni las que queden fuera del alcance del mismo. Estas últimas ascienden a casi 1000 millones de dólares.

“Un desastre para la salud pública” 

Activistas medioambientales y otros sectores criticaron el fallo del tribunal. “Una vez más, la Corte Suprema se ha puesto del lado de las grandes empresas en detrimento de las personas y el medio ambiente. El fallo de hoy es un desastre para la salud pública”, declaró Tarah Heinzen, directora legal del grupo de defensa Food and Water Watch.

“El daño causado por esta decisión perpetuará nuestra epidemia de cáncer, infertilidad y enfermedades crónicas en general durante generaciones”, dijo Kelly Ryerson, codirectora ejecutiva del grupo de defensa American Regeneration y activista de Make America Healthy Again, quien publica en las redes sociales bajo el seudónimo de “The Glyphosate Girl”.

La extensa disputa gira en torno a una ley estadounidense denominada Ley Federal de Insecticidas, Fungicidas y Rodenticidas (FIFRA, por sus siglas en inglés), que regula la venta y el etiquetado de plaguicidas y prohíbe a los estados imponer requisitos diferentes o adicionales.
La medida prohíbe los plaguicidas que estén “mal etiquetados” con etiquetas que carezcan de una advertencia adecuada para proteger la salud y el medio ambiente.

Bayer ha argumentado que las afirmaciones de Durnell quedan invalidadas por esta ley. La EPA ha aprobado repetidamente etiquetas sin dicha advertencia sobre el cáncer, lo que demuestra que estos productos no están mal etiquetados, afirmó la compañía, añadiendo que las etiquetas no pueden modificarse sustancialmente sin la aprobación de la agencia.

Los abogados de Durnell afirmaron que, a pesar del registro de Roundup por parte de la EPA, la etiqueta aún podría ser impugnada por publicidad engañosa. También señalaron que las reclamaciones de Durnell no están invalidadas por la ley estatal de Missouri, ya que esta exige que los productos adviertan adecuadamente sobre los peligros, impone los mismos requisitos que la prohibición de la FIFRA sobre el etiquetado engañoso.

“Una nueva era”

El gestor de fondos de Union Investment, Markus Manns, calificó el fallo del jueves como un hito importante para Bayer, y añadió que, una década después de la adquisición de Monsanto, la empresa está “entrando en una nueva era”.

Si bien no se descartan por completo futuras demandas, serán considerablemente más difíciles de interponer. Un avance definitivo se produciría si los demandantes aceptan el acuerdo y el tribunal competente lo aprueba en julio. Esto pondría fin al litigio de Bayer sobre el glifosato, permitiendo a la dirección centrarse por completo en asuntos operativos y estratégicos, declaró Manns.

En 2019, Durnell demandó a Monsanto ante un tribunal estatal de Missouri, alegando que la empresa no advirtió a los usuarios sobre los peligros asociados con Roundup y el glifosato.

Le diagnosticaron una forma rara y a menudo agresiva de linfoma no Hodgkin, un cáncer que comienza en los glóbulos blancos, y atribuyó la enfermedad a su exposición al Roundup a partir de 1996. Durante unos 20 años fue el “encargado de fumigar” para una asociación de vecinos en St. Louis, eliminando las malas hierbas en los parques locales sin equipo de protección, según consta en los documentos judiciales.

En 2023, un jurado falló a favor de Durnell, y en 2025 un tribunal de apelaciones estatal confirmó ese veredicto.


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