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A cinco años de su nacimiento, LITIGIO reafirma una convicción: el periodismo no debe limitarse a contar lo que ocurre, sino también investigar, interpelar al poder y construir agenda propia. El aniversario encuentra al medio fortalecido por el reconocimiento de sus lectores y por la convicción de que una democracia saludable necesita voces críticas, plurales y libres de condicionamientos.

Miércoles, 24 de junio de 2026

 

Cinco años pueden parecer poco tiempo en la historia de un medio de comunicación. Sin embargo, para quienes hacemos periodismo independiente desde el interior del país, cinco años representan un desafío cotidiano, una construcción permanente y, sobre todo, una demostración de convicción.

LITIGIO cumple un lustro de existencia. Cinco años de trabajo sostenido, de investigaciones periodísticas, de cobertura de temas judiciales, institucionales y de derechos humanos, pero también de una búsqueda constante por aportar información relevante al debate público chaqueño y argentino.

Desde sus inicios, este medio nació con una premisa sencilla pero fundamental: el periodismo no consiste únicamente en contar “lo que pasa” ni en seguir la agenda que los grandes medios establecen sobre aquello que consideran noticia. Cuando se ejerce con compromiso, el periodismo es una herramienta indispensable para la vida democrática.

Implica construir una agenda propia, visibilizar problemáticas que suelen permanecer ocultas y aportar miradas diferentes sobre los temas ya instalados en el debate público. Porque una ciudadanía informada de manera amplia, plural e independiente está en mejores condiciones de controlar a quienes ejercen el poder, exigir rendición de cuentas y participar activamente en los asuntos públicos.

Ese compromiso nos llevó a impulsar investigaciones y realizar coberturas sobre transparencia estatal, violencia policial y funcionamiento de la Justicia, entre otros tantos temas. También nos llevó a ejercer tareas muchas veces silenciosa pero esenciales. Escarbar en cientos de expedientes judiciales para encontrar historias de derechos vulnerados y también la presentación constante de pedidos de acceso a la información pública a los organismos del Estado, todo para conocer cómo se administran los recursos públicos y cómo se toman las decisiones que afectan la vida de los ciudadanos.

A lo largo de estos años hemos observado con preocupación fenómenos que exceden a nuestro medio y afectan al periodismo en general: la creciente descalificación pública de periodistas, la judicialización de conflictos vinculados a publicaciones periodísticas, las dificultades para acceder a información estatal y la utilización discrecional de recursos públicos destinados a la comunicación gubernamental.

La situación se vuelve aún más compleja cuando se combina con la precarización laboral que atraviesa a gran parte de los trabajadores de prensa. No puede haber periodismo de calidad sin condiciones mínimas que permitan investigar, verificar información y desarrollar coberturas profundas. La libertad de expresión también depende de las condiciones materiales en las que se ejerce la profesión.

En ese contexto, LITIGIO también ha debido afrontar dificultades concretas. Desde el inicio de la actual gestión provincial, distintos organismos públicos dejaron de contratar publicidad oficial en nuestro medio.

El gobernador del Chaco, Leandro Zdero, a través de su brazo ejecutor, el secretario de Asuntos Estratégicos Marcos Resico, es el gran responsable de la censura indirecta que se aplica a los medios que ejercen el periodismo independiente en el Chaco. La intención es clara: ahogarlos económicamente para hacerlos desaparecer.

Lo dicho: la publicidad estatal no puede convertirse en una herramienta para premiar medios afines o castigar voces críticas. Así lo han señalado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Suprema de Justicia de la Nación en los célebres fallos “Perfil” y “Río Negro”. La pluralidad informativa constituye una condición indispensable para la salud democrática.

Sin embargo, estos cinco años no pueden resumirse únicamente en las dificultades. También han sido años de crecimiento, de reconocimiento y de construcción colectiva. LITIGIO logró consolidarse como un espacio de referencia para el análisis jurídico, político e institucional. Hemos recibido distinciones, ampliado nuestras audiencias y fortalecido una comunidad de lectores que comprende la importancia de contar con medios independientes capaces de investigar sin condicionamientos.

Nada de ello hubiera sido posible sin quienes acompañan diariamente este proyecto: colaboradores, especialistas, organizaciones de la sociedad civil, fuentes de información y, especialmente, nuestros suscriptores.

Llegamos a este aniversario con los escasos recursos que tuvimos, con las limitaciones que conocemos y con la convicción de que este trabajo vale la pena.

Gracias a quienes nos leen, nos acompañan y nos sostienen.

Esto también es de ustedes.

 

 

Brian Pellegrini y Bruno Martínez

Directores

 

 


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