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La Cámara de Casación Penal rechazó los recursos que buscaban dejar sin efecto la libertad condicional de Eufemio Jorge Uballes, un exagente de la Policía Federal condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad. Tanto la fiscalía como los querellantes habían pedido que se lo mantenga preso, argumentando que el represor nunca reconoció sus crímenes y seguía justificándose en la “obediencia debida”.

Jueves, 11 de junio de 2026

A pesar de la oposición del Ministerio Público Fiscal y de los abogados de las víctimas, la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal declaró “inadmisibles” los recursos que buscaban frenar la libertad condicional de Eufemio Jorge Uballes, un ex subcomisario de la Policía Federal Argentina condenado a prisión perpetua por gravísimos delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar en el circuito denominado ABO (Atlético, Banco y Olimpo), bajo jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército. 

En una resolución dictada este miércoles 10 de junio, a la que tuvo acceso LITIGIO, los jueces Javier Carbajo y Gustavo Hornos, con la disidencia de Mariano Borinsky, decidieron no abrir un nuevo juicio para revisar la decisión del juez de ejecución que ya le había otorgado el beneficio. Para estos jueces, las apelaciones no cumplieron con ciertas formalidades técnicas o argumentos de peso suficientes como para obligar a la justicia a volver a analizar todo el caso desde cero.  Para Borinsky, por la gravedad de los delitos (crímenes de lesa humanidad) y la magnitud de los argumentos presentados, la Cámara sí debía abrir una audiencia y estudiar el fondo de los reclamos. Quedó solo en su postura.

En tanto, para los familiares de las víctimas y los organismos de derechos humanos, esta resolución es un golpe muy duro. Consideran que dejar en libertad a un represor que aún justifica los asesinatos, las desapariciones y las torturas —y que además obligaba a sus víctimas a saludar a Hitler— es una falta de respeto a la memoria y un aval a la impunidad.

¿Quién es Eufemio Jorge Uballes?

Uballes fue subcomisario de la Policía Federal Argentina durante la dictadura (1976-1983). Tuvo un rol clave en la maquinaria represiva: era uno de los encargados del “traslado” de los detenidos en el circuito de centros clandestinos integrado por Atlético, Banco y Olimpo, bajo la jurisdicción del Primer Cuerpo del Ejército. Allí operaban dos grupos de tareas a cargo de la Policía Federal y del temido Batallón 601 de Inteligencia del Ejército.

Los sobrevivientes lo recuerdan con especial horror. Según consta en los testimonios judiciales, Uballes obligaba a sus víctimas a decir “Heil, Hitler” mientras las torturaba. Por esa crueldad extrema, su fanatismo, y su particular ensañamiento contra los detenidos de origen judío, sus propios compañeros y las víctimas lo conocían con el apodo de “Führer”. 

Fue condenado en 2010 por su responsabilidad en los delitos de homicidio calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e imposición de tormentos reiterados.

El argumento de la “obediencia debida”

El principal motivo de malestar de los fiscales y de los abogados de las víctimas es que Uballes nunca reconoció la gravedad de lo que hizo. Según consta en la causa, el represor sigue justificando los crímenes amparándose en la doctrina de la “obediencia debida” (la idea de que los militares y policías solo “cumplían órdenes” superiores y por eso no eran responsables).

En sus argumentos contra la libertad condicional, la querella (los abogados de las víctimas) fue contundente: señalaron que Uballes insiste en reivindicar los crímenes y que con esa actitud demuestra que no entiende la gravedad de lo que hizo. Los querellantes sostuvieron ante la justicia que estos condenados deben comprender que “la tortura está prohibida siempre, que la desaparición forzada está prohibida siempre, que estos delitos aberrantes están prohibidos siempre”.

¿Por qué la Justicia le dio la libertad igual?

El juez de ejecución (el que controla el cumplimiento de la condena) consideró que Uballes cumple con los requisitos técnicos del Código Penal para salir en libertad condicional. Los requisitos básicos son: haber cumplido las dos terceras partes de la condena, tener una “conducta regular” en la cárcel o el arresto y contar con informes favorables de los profesionales que lo trataron.

Aunque la fiscalía y la querella insistieron en que la mala actitud del represor (no arrepentirse, justificar los crímenes) debería pesar más, la Cámara de Casación consideró que los argumentos de las víctimas no eran suficientes para anular la decisión del juez. Los jueces dijeron que los recursos presentados eran meras “opiniones diferentes”, pero que no demostraban que la decisión fuera arbitraria o ilegal.

Uballes no queda completamente suelto. Deberá cumplir reglas de conducta: vivir en un domicilio fijado en la ciudad de Salta, no consumir alcohol ni drogas, no cometer nuevos delitos y someterse al control de las autoridades. Si incumple, puede volver preso.

 


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