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El 9 de junio de 1956, ante un levantamiento peronista, la Revolución Libertadora asesinó a cinco personas que fueron detenidas ilegalmente y otras siete sobrevivieron. El hecho se conoció a través de la investigación periodística de Rodolfo Walsh que quedó inmortalizada en el libro “Operación Masacre”. El 17 de junio próximo comienza un juicio por la memoria donde se acusa al Estado por delitos de lesa humanidad y que se fundamentó en el juicio que tuvo lugar en el Chaco por la Masacre de Napalpí. 

Martes, 9 de junio de 2026

En la madrugada del domingo 10 de junio de 1956, un grupo de hombres fue fusilado en un basural de José León Suárez por orden del jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Desiderio Fernández Suárez. El marco era la dictadura de la Revolución Libertadora, que comandaban Pedro Eugenio Aramburu e Isaac Rojas. Intentaban sofocar el levantamiento peronista del general Juan José Valle. Cinco hombres murieron y siete sobrevivieron.

Los hechos permanecieron enterrados hasta que en diciembre de 1956 el periodista Rodolfo Walsh recibió la información de que “hay un fusilado que vive”. Investigó y denunció el hecho en el emblemático libro Operación Masacre, la primera obra del periodismo narrativo argentino. A setenta años, en la Justicia federal de San Martín está por comenzar un juicio por la verdad contra el Estado por delitos de lesa humanidad.

A 70 años de los hechos, la jueza Alicia Vence, a cargo del Juzgado en lo Criminal y Correccional Nº 2 de San Martín ya notificó a los involucrados en el expediente que el juicio comenzará el próximo 17 de junio, a partir de las 9. El lugar elegido, por sus características y aforo, es el auditorio Hugo Del Carril. Se trata de una dependencia municipal, ubicada muy cerca de donde la dictadura cometió los crímenes que terminaron con las vidas de Carlos Lizaso, Mario Brion, Francisco Garibotti, Nicolás Carranza y Vicente Rodríguez.

La decisión del traslado de las audiencias fuera del juzgado se funda en la enorme expectativa suscitada, que podría desbordar las instalaciones judiciales. A priori, se establecieron tres audiencias en tres días sucesivos, del miércoles 17 al viernes 19.

Si bien los uniformados asesinos ya están muertos, el juicio que comenzará a mediados de este mes sirve para que los familiares obtengan el reconocimiento de que fueron crímenes de lesa humanidad, que a lo largo de la historia fueron negados. Al fin y al cabo, se trata de una reparación.

El antecedente Napalpí

En 2022 se realizó el juicio por la Masacre de Napalpí, una matanza ocurrida en esa localidad chaqueña contra más de 400 integrantes de las comunidades qom y moqoit, casi un siglo atrás.

La Justicia declaró la masacre como un crimen de lesa humanidad, reconoció su imprescriptibilidad y, entonces, determinó una serie de medidas reparatorias, entre ellas que los hechos integren los contenidos de la currícula escolar.

Los hijos y nietos de los fusilados de José León Suárez se apoyaron en ese antecedente y, acompañados primero por los organismos de derechos humanos locales y luego por las autoridades municipales, decidieron seguir el mismo camino. Contaron para ello con el patrocinio del abogado Alberto “Pepe” Palacios, según reveló Página/12.

Durante largos meses de 2023, funcionarios del juzgado tomaron declaración a los familiares y otros testigos, incluido un agente de policía que cumplía funciones en la comisaría de San Martín aquella fatídica noche de invierno 1956.

 

 


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