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La Cámara del Trabajo anuló la votación nacional y la seccional Campana del gremio, desplazó al secretario general Abel Furlán y designó un interventor. Se trata de uno de los gremios fundadores del FreSU, combativo contra el gobierno nacional. Se trata de la misma Cámara que avaló la ley de reforma laboral libertaria. 

Sábado, 23 de mayo de 2026

La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo anuló las elecciones nacionales y seccionales de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) tras detectar presuntas irregularidades en el proceso electoral. Como consecuencia, desplazó del cargo al secretario general Abel Furlán, quien había sido reelecto en esos comicios, y ordenó la intervención judicial del sindicato por un plazo de 180 días para organizar una nueva votación.

La noticia tiene un fuerte impacto político. La UOM, junto a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y el gremio de Aceiteros, son fundadores del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), la unión de gremios combativos que lucharon contra la sanción de la reforma laboral impulsada por el Gobierno de La Libertad Avanza.

La Sala VIII del tribunal laboral, integrada por los camaristas Víctor Arturo Pesino y María Dora González, tomó esta decisión luego de analizar una denuncia presentada por la opositora Lista Naranja, que cuestionó la transparencia de las elecciones realizadas entre el 2 y 4 de marzo de 2026 en la seccional Campana y los comicios nacionales del 18 de marzo del mismo año.

Pesino, vale recordarlo, luego de suspender el efecto de la cautelar que había logrado la CGT contra más de 80 artículos de la reforma laboral, consiguió que el gobierno le prorrogara por cinco años más su función de juez, que debía culminar porque ya tiene 75 años. Coincidencias que llaman la atención pero que para el gremio que conduce Furlán es producto de ese toma y daca con la Casa Rosada.

El fallo estableció que ambas elecciones eran “inescindibles”, por lo que la nulidad de una de ellas implicaba la invalidez de la otra. En consecuencia, se ordenó el cese inmediato de Abel Furlán como secretario general nacional y de todas las autoridades electas en marzo, dejando sin efecto sus designaciones y declarando la acefalía del sindicato.

Quién quedó a cargo de la UOM: abogado y radical

Para garantizar la organización de nuevos comicios, la Cámara nombró como interventor judicial al abogado Alberto Biglieri, quien tendrá un plazo de 180 días para convocar a la renovación del mandato de las autoridades gremiales.

Biglieri es un hombre con vínculos con el radicalismo. En la actualidad apoyó a Ricardo Gil Lavedra para seguir al frente del Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal.

Entre las irregularidades detectadas, el tribunal señaló que las urnas permanecieron bajo custodia de la conducción oficialista en Campana durante tres días sin ningún tipo de escrutinio provisorio ni garantías de inviolabilidad del voto. Esta situación, según el fallo, “destruyó la objetividad del proceso”.

Los jueces también aseguraron que se exigió a los opositores que pernoctaran en el lugar para supervisar el proceso electoral, calificándolo de “inaceptable e irrazonable”. Además, destacaron el silencio de la Junta Electoral local y nacional frente a las denuncias presentadas por la Lista Naranja.

Finalmente, la Cámara argumentó que la intervención judicial no busca limitar la autonomía sindical sino que se trata de “una respuesta judicial que se alza como el único remedio posible para restaurarla” y garantizar un proceso electoral transparente y legal.

La reacción de la CGT

La CGT emitió un repudio a la decisión judicial y a través de su cuenta en X declararon su repudio a la intervención: “Rechazamos enfáticamente el intento de la Justicia de avanzar sobre la libertad y la organización del movimiento obrero. Intervenir un sindicato es atacar la autonomía de los trabajadores. La defensa de la democracia sindical no se negocia”, afirmaron.

La Federación Aceitera y Desmotadora que conduce Daniel Yofra y que junto a Furlán integra el Frente Sindical Unido (FreSU) aseguró que el fallo “es un ataque directo contra la democracia sindical y contra las organizaciones gremiales que luchan junto con sus trabajadores”. Incluso consideró que la intervención “se explica en la encarnizada persecución política que el gobierno y el principal grupo empresario del sector desataron contra la conducción de la UOM”. Por su parte, el titular de ATE nacional, Rodolfo Aguiar también se solidarizó y advirtió que “no vamos a permitir que la justicia y el Gobierno vulneren la autonomía de los sindicatos”.

 

Con información de El Destape y Página/12 


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