El gobernador descartó que el arresto del cronista Fernando Ojeda en Margarita Belén haya tenido relación con su labor periodística y acusó a la oposición de llevar adelante una campaña estratégica en su contra. “Yo lo llamo el ‘gen golpista’ que tiene la oposición, que de alguna u otra manera siempre trata de empujar”, sostuvo.
Lunes, 18 de mayo de 2026

En medio del repudio generalizado por la detención del periodista Fernando Ojeda, ocurrida el miércoles pasado en Margarita Belén en el marco de la cobertura de una actividad oficial, el gobernador del Chaco, Leandro Zdero, salió este lunes a brindar su versión sobre lo ocurrido. Dijo que Ojeda fue detenido por un hecho que no tuvo que ver con su labor periodística y aseguró que en realidad lo ocurrido fue tergiversado por la oposición a quien acusó de portar “un gen golpista”.
“Entiendo que es parte de una campaña estratégica de la oposición de tratar de impedir que no pueda realizar la actividad”, dijo Zdero, en referencia a su modalidad habitual de atender a la prensa recién una vez concluidos los actos oficiales.
“Entiendo que en estos momentos hay una campaña muy clara. Yo lo llamo el ‘gen golpista’ que tiene la oposición, que de alguna u otra manera siempre trata de empujar”, acusó Zdero en declaraciones a medios locales en medio de una recorrida por las obras que se llevan a cabo en el hospital de Villa Ángela.
El gobernador fue más allá en sus afirmaciones y trazó una línea directa entre las críticas opositoras y lo que calificó como una supuesta tradición histórica de desestabilización del peronismo. “Son golpistas, vienen claramente de incentivar saqueos y así también han producido golpes de Estado en nuestro país”, sostuvo, y agregó que la oposición suele “mezclar lo mediático con campañas de desprestigio y lo han hecho desde las redes, lo han hecho desde esa idea de que cuando les toca estar afuera golpean o empujan de cualquier manera”.
La detención
El pasado 14 de mayo, Ojeda —cronista del medio TV Local de Colonia Elisa— intentó entrevistar a Zdero durante una visita del gobernador al Club San Martín de Margarita Belén. Según videos que circularon ampliamente, el periodista se acercó a formularle preguntas sobre la situación del servicio de agua potable en la localidad. La respuesta del mandatario fue descalificarlo: “Entiendo que sos militante kirchnerista”, le dijo, y continuó su camino.
Minutos después, Ojeda fue detenido por efectivos policiales bajo la acusación de “promover desorden” y “violar el perímetro de seguridad” del gobernador, encuadrado en el artículo 60 del Código de Faltas provincial. Permaneció retenido durante casi siete horas en la comisaría local, hasta la una de la madrugada del jueves.
Zdero también buscó desligar a su escolta personal del episodio: “Quiero aclarar que se ha involucrado inclusive a la seguridad del gobernador, que no tiene nada que ver con lo que pasó. Esto ocurrió fuera o en inmediaciones del club”, afirmó.
El jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, ofreció una versión similar: negó que la detención tuviera relación con la tarea periodística de Ojeda y tampoco mencionó ninguna violación de un perímetro de seguridad, argumentando en cambio que el cronista habría insultado a efectivos a unos 100 metros del lugar y por eso terminó en la comisaría. Sin embargo, la Dirección de Prensa de la Policía afirmó que la detención de Ojeda se produjo por “violar el perímetro de seguridad” del gobernador y “promover desorden”.
El juez de Paz de Margarita Belén, José Luis Pontón, quien mantuvo la detención hasta la madrugada, reconoció que en ningún momento se comunicó directamente con el periodista detenido ni constató sus condiciones, y que procedió únicamente sobre la base del relato policial. Recién avaló la liberación de Ojeda tras evaluar que no existían motivos para una prisión preventiva.
Repudio generalizado
La detención de Ojeda generó una ola de repudios que abarcó a organismos de derechos humanos, entidades periodísticas, gremios y la oposición política. La Comisión Provincial por la Memoria Chaco calificó el hecho como “arbitrario e ilegal” y advirtió sobre un “preocupante retroceso democrático”.
El Sindicato de Prensa del Chaco señaló que recurrir al artículo 60 del Código de Faltas para detener a un periodista en ejercicio constituye un “mecanismo de amedrentamiento” comparable con prácticas de períodos autoritarios. La Asociación de Medios de Comunicación del Chaco exigió el esclarecimiento del hecho y sanciones a los responsables.
El Partido Justicialista del Chaco, mientras tanto, sostuvo que el episodio envía “un mensaje intimidatorio hacia todo el periodismo chaqueño” y puso el foco en las preguntas que motivaron el conflicto: la deuda de la cláusula gatillo con docentes, la crisis del agua en Margarita Belén y el escándalo de una falsa médica que atendió a más de 1.200 pacientes en Quitilipi.
Frente a todo ello, Zdero cerró su descargo con un tono desafiante: “Yo tengo la tranquilidad de hacer lo que tengo que hacer. Tengo claridad hacia dónde vamos y soy respetuoso de todos”.
Notas relacionadas
Periodista fue demorado siete horas en una comisaría tras hacer preguntas que incomodaron a Zdero