Compartir

A partir de un fallo inédito del Juzgado de Familia de la ciudad santafesina de Rosario, una niña podrá viajar al exterior con su madre, sin la autorización expresa de su progenitor. La resolución fue dictada por la jueza Sabina Sansarricq en el marco de un caso que generó conmoción y debates, utilizando un enfoque innovador, centrado en el interés superior de la menor y la perspectiva de género.

Miércoles, 29 de abril de 2026

La resolución fue dictada por la jueza Sabina Sansarricq en el marco de un caso que generó conmoción y debates, utilizando un enfoque innovador, centrado en el interés superior de la menor y la perspectiva de género.

Lionel Dvoretz, abogado de la madre, explicó al medio LT8 cómo inició el caso y los motivos que llevaron a la magistrada a tomar la decisión a favor de su representada y su hija, de 9 años.

Tras la separación de los padres, la madre se hizo cargo de la crianza de la menor “de manera unilateral”, ya que desde 2022 el padre dejó de tener contacto con la niña —nunca solicitó el régimen de comunicación con su hija— y tampoco se hacía cargo de sus responsabilidades. “No había cuota alimentaria que estuviese cumpliendo”, aseveró.

Con este marco anticipatorio, el abogado explicó que la menor comenzó a plantearle en 2024 a su madre su deseo de viajar a Brasil de vacaciones, su primera salida al exterior y en avión.

El letrado indicó que para que la niña saliera del país, Migraciones requería que la menor tuviera la autorización conjunta de los padres para salir del país. El permiso puede otorgarse bajo dos modalidades: por un plazo de tiempo o para un viaje determinado, o hasta que la menor cumpla la mayoría de edad. El padre de la niña aceptó la solicitud y firmó una autorización bajo la segunda opción.

“Con esa autorización, la madre planifica el viaje para enero de este año a Brasil, por siete días. Cuando llegan a (al aeropuerto internacional) Ezeiza para hacer el check in, en la parte de control migratorio, le informan a la mamá que el permiso (de la menor) había sido revocado por el padre de manera unilateral en diciembre de 2025″, detalló Dvoretz. Y agregó: “Revocó el poder sin avisarle, y tampoco las oficinas de Migraciones tienen obligación de comunicar esa revocatoria”.

“La madre se entera con las valijas despachadas en el avión, con todo un viaje planificado y con la ilusión de la niña, que por primera vez iba a viajar en avión y que tuvo que hacer el recorrido inverso y volverse a Rosario, perdiendo todo”, contó.

El abogado sostuvo que se trató de una maniobra extorsiva. “Quería impedir el viaje con una finalidad: negociar un pedido de eximición de la cuota alimentaria, o que pueda ver a la hija sin tramitar el expediente correspondiente”.

Tras presentar la denuncia ante el Juzgado Unipersonal de Familia N° 7, la jueza Sansarricq analizó el caso y consideró que se trató de una maniobra que provocó un desgaste innecesario, tanto emocional como jurisdiccional, y podría afectar el bienestar de la niña.

Por esto, la magistrada expidió una autorización para que la menor pueda viajar con su madre hasta la mayoría de edad, y sumó algo más: en caso de que el padre se oponga, deberá recurrir a la Justicia, exponer argumentos y hacerse cargo de los costos del proceso judicial. Para la madre, las condiciones son claras: el permiso no permite fijar residencia en el extranjero, y deberá informar al padre los detalles de cada viaje.

Hasta el momento el padre no se opuso al fallo aunque podría apelarlo ante la Cámara de Apelaciones local.

“El fallo tiene perspectiva de género porque sostenemos que dentro de esta problemática, la iniciativa del padre de impedir el viaje tenía como finalidad una negociación: un pedido de eximición de cuota alimentaria, poder ver a la hija sin tramitar el expediente correspondiente o sin acreditar situaciones pendientes, violentando la responsabilidad parental e impidiendo a la madre, injustificadamente, para producirle un daño patrimonial“, explicó Dvoretz.

 

Publicado en Página/12


Compartir