El Superior Tribunal de Justicia de Corrientes rechazó por unanimidad el último recurso judicial que había presentado la defensa del ginecólogo Gerardo Dahse para evitar ir preso. La decisión ratifica la condena a 7 años de prisión y la prohibición permanente de ejercer la medicina que el médico correntino recibió en octubre de 2023 por haber abusado sexualmente de una paciente en su propio consultorio.
Sábado, 25 de abril de 2026

El Superior Tribunal de Justicia de Corrientes rechazó por unanimidad el último recurso judicial que había presentado la defensa del ginecólogo Gerardo Dahse para evitar ir preso. La decisión, adoptada el 24 de abril, ratifica la condena a 7 años de prisión y la prohibición permanente de ejercer la medicina que el médico correntino recibió en octubre de 2023 por haber abusado sexualmente de una paciente en su propio consultorio.
El voto que marcó el rumbo fue del juez Alejandro Chain, quien concluyó que los abogados de Dahse no aportaron argumentos nuevos ni suficientes: básicamente repitieron las mismas críticas sobre las pruebas que ya habían sido analizadas y rechazadas antes. A esa posición se sumaron los jueces Eduardo Panseri, Luis Rey Vázquez y Fernando Niz. El presidente del tribunal, Guillermo Semhan, también votó por el rechazo, aunque dejó sentada su opinión de que el recurso era innecesario y no debería haber generado costas para ninguna de las partes.
Más allá de que a la defensa le queda un recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la condena deberá comenzar a ejecutarse.
A la cárcel y con otro juicio por venir
“Conforme el criterio que se sigue unánimemente, ya es ejecutable la sentencia”, dijo a El Litoral la abogada querellante Sofía Domínguez Briceño, que representa a las víctimas del ginecólogo correntino condenado por abuso sexual cometido en su consultorio a una paciente y sobre quien pesa otro procesamiento por otro caso de similares características.
El mismo día, el tribunal también habilitó que Dahse sea juzgado en un segundo juicio, esta vez por otro caso de abuso sexual cometido contra una menor de edad en 2008 durante una consulta médica. Esa causa había quedado paralizada durante años por distintas trabas procesales, hasta que el propio STJ ordenó que continuara.