La iniciativa busca garantizar que cualquier persona pueda dejar por escrito, sin costo, cómo desea ser tratada en el final de su vida y que esa decisión sea respetada por el sistema de salud. El proyecto de ley es impulsado por la diputada del Frente Grande, Tere Cubells.
Lunes, 13 de abril de 2026

Un proyecto de ley presentado por la diputada del Frente Grande, Tere Cubells, propone la creación en el Chaco de un Registro Provincial de Voluntades Anticipadas, con el objetivo de garantizar el derecho de las personas a decidir, de manera libre, informada y gratuita, sobre los tratamientos médicos que desean —o no— recibir en sus últimos momentos de vida.
La iniciativa establece que el registro funcione bajo la órbita del Ministerio de Salud, con formato digital y carácter confidencial, de modo que pueda ser consultado en cualquier momento por los equipos médicos. De esta manera, se busca asegurar que las decisiones previamente expresadas por los pacientes sean respetadas en situaciones críticas.
Uno de los puntos centrales del proyecto es la gratuidad del trámite. Actualmente, si bien el derecho a las directivas anticipadas está reconocido por la legislación vigente, en la práctica suele requerir una escritura pública ante escribano, lo que representa una barrera económica para amplios sectores de la población. La propuesta apunta a eliminar ese obstáculo mediante un sistema accesible y simplificado, que incluso podría completarse de manera digital.
Además, el texto prevé la elaboración de un formulario único, claro y de fácil comprensión, con opciones sobre adecuación del esfuerzo terapéutico y directivas de cuidado, con el fin de facilitar la toma de decisiones informadas.
El proyecto también articula este derecho con la ley de cuidados paliativos, incorporando la obligación de garantizar el acceso a un cuidado integral que contemple no solo el alivio del dolor, sino también las dimensiones psicológica, social y espiritual del paciente. En ese marco, se reconoce expresamente la posibilidad de solicitar sedación paliativa ante síntomas refractarios en la etapa final de la vida.
En los fundamentos, la autora sostiene que la iniciativa busca “democratizar el derecho a la autonomía de la voluntad en el final de la vida”, y remarca que la falta de herramientas accesibles limita en la práctica el ejercicio de este derecho, especialmente en contextos de vulnerabilidad.
Entre los beneficios señalados, se destaca la posibilidad de garantizar mayor seguridad jurídica para el personal de salud —al contar con acceso inmediato a la voluntad del paciente— y evitar prácticas como el encarnizamiento terapéutico. Asimismo, se plantea como un avance hacia la humanización de la atención médica, con un enfoque centrado en la dignidad de las personas.