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Ante el repudio social, el canal estatal chaqueño, cuyo máximo responsable es Carlos Minich, se vio obligado a pedir disculpas por las crueles expresiones del conductor Nicolás Tortarolo, quien había realizado “chistes” racistas y se había burlado de niños bombardeados en Irán. El descargo se realizó a través de un comunicado leído por la presentadora Fernanda Ayuza. Tortarolo no estuvo al aire y borró sus redes sociales.

Viernes, 10 de abril de 2026

Somos Uno, canal de televisión estatal del Chaco, pidió disculpas por las expresiones racistas y las burlas hacia niños masacrados en bombardeos en Irán, realizadas recientemente al aire por Nicolás Tortarolo, uno de sus conductores. La reacción llegó tras el fuerte repudio social que recayera tanto sobre el autor de las expresiones como sobre la emisora, cuyo máximo responsable es el director de Medios Públicos, Carlos Minich.

Fernanda Ayuza, compañera de Tortarolo en el programa “Como si fuera poco”, fue quien dio la cara en soledad. Sin la presencia del conductor, que decidió borrar sus redes sociales tras la “cancelación” que sufrió, leyó el comunicado oficial del canal.

“Queremos expresar nuestras más sinceras disculpas a la audiencia y a toda la comunidad por los comentarios emitidos recientemente al aire por uno de nuestros integrantes, los cuales resultan inaceptables y contrarios a los valores que promovemos”, comienza el escrito.

Sin brindar mayores detalles, el comunicado señala que las expresiones de Tortarolo “incluyeron contenidos discriminatorios, referencias inapropiadas a situaciones de violencia y guerra y mensajes que bajo ningún punto de vista representan la línea editorial ni el compromiso social de este canal”.

La emisora agregó que rechaza cualquier forma de racismo, xenofobia, violencia simbólica o discurso de odio, y que comprende la “gravedad de lo sucedido”. En ese marco, informó que se tomaron “las medidas correspondientes, reforzando nuestros protocolos de comunicación y convivencia profesional con el objetivo de garantizar que hechos como este no vuelvan a repetirse”. Sin embargo, no se precisó en qué consisten dichas medidas.

El comunicado finaliza con un nuevo pedido de disculpas y un “agradecimiento” a quienes visibilizaron el caso: “Como medio público reiteramos nuestras disculpas y agradecemos a quienes nos interpelan y nos ayudan a mejorar día a día”. Tras la lectura, Ayuza también se disculpó por lo ocurrido, incluso en nombre de Tortarolo, ausente en el estudio.

“¿Por qué no bombardean África?”

Los “chistes” de muy mal gusto del conductor no habrían generado una reacción institucional si no hubieran sido expuestos públicamente por la periodista Gabriela Pellegrini, exeditora de género del canal.

A través de un video difundido en sus redes sociales, Pellegrini mostró fragmentos del programa “Como si fuera poco”, donde se ve y se escucha a Tortarolo realizar “humoradas” bajo el formato clásico de pregunta y remate. En esas intervenciones, Ayuza actuaba como contraparte.

“Viste que ahora hay guerra, bombardeo y todo. Bueno, ¿por qué no bombardean África?”, preguntó Tortarolo. “¿Por qué?”, respondió Ayuza. “Porque no encuentran el blanco”. En otro tramo, con la misma estructura, la “humorada” apuntó a los bombardeos en Irán, específicamente contra niños: “¿En qué se diferencia una paloma de un niño iraní? La paloma, cuando vuela, vuela completa”.

“Los chistes o bromas que deshumanizan poblaciones —en este caso, infancias en contextos de guerra o personas por su color de piel— no hacen más que reforzar discursos de odio que el periodismo profesional tiene la obligación de erradicar”, sostuvo Pellegrini.

En esa línea, la periodista cuestionó el rol actual del canal público y advirtió sobre un deterioro en los estándares éticos: “Hoy Somos Uno no está representando a una sociedad tan diversa como es. Hay un montón de carencias en materia de ética profesional. No pretendo personalizar: la responsabilidad es del ámbito estatal”, afirmó.

Además, remarcó que un medio público debe cumplir una función social que excede el entretenimiento: “Un canal estatal no solo debe ofrecer contenidos recreativos, sino también garantizar el derecho a la información. Su financiamiento proviene de la ciudadanía, por lo que debería sostenerse en la promoción de los derechos humanos y el respeto. Utilizar recursos públicos para difundir contenidos que trivializan la violencia bélica o recurren al racismo como recurso humorístico contradice esa misión”, señaló.

Por último, recordó su paso por la señal como editora de género y destacó la importancia de la formación en estas temáticas: “Trabajamos para revisar prácticas naturalizadas en el periodismo desde una perspectiva ética y de derechos humanos, y los cambios fueron rápidos. Hoy, lo mínimo que se puede exigir a quienes conducen un canal público es capacitación en Ley Micaela, ética periodística y responsabilidad en el uso de la palabra”, concluyó.

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