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El Superior Tribunal de Justicia del Chaco ordenó la cobertura integral para pacientes de alta complejidad para once niños, adolescentes y jóvenes. El abogado Sebastián Ferreyra Negri advirtió que, si no se cumple el fallo, pedirán embargo de sueldos de funcionarios y avanzará con denuncias penales por desacato. 

Lunes, 30 de marzo de 2026

En una conferencia de prensa realizada este lunes por la mañana en el Hotel Covadonga, el abogado Sebastián Ferreyra Negri advirtió que el Instituto de Seguridad Social, Seguros y Préstamos (InSSSeP) tiene plazo hasta este martes a las 9 de la mañana para cumplir con la sentencia del Superior Tribunal de Justicia que ordena restituir tratamientos médicos de alta complejidad en el Hospital Italiano.

Se trata de la sentencia Nº 71/26, dictada el pasado 26 de marzo, que obliga a la obra social provincial a garantizar la continuidad integral de los tratamientos para diez pacientes, mientras que en otro caso establece la cobertura local con derivación al centro de alta complejidad cuando sea necesario. El fallo es definitivo, de cumplimiento inmediato y no admite apelación.

“El InSSSeP dice que no cumple porque no puede. Es un verdadero infantilismo y un insulto a la calidad institucional”, sostuvo Ferreyra Negri durante su exposición.

El letrado remarcó que el incumplimiento de la resolución judicial podría derivar en consecuencias severas para las autoridades del organismo. “Si llegaran a improvisar en ese terreno, tenemos preparado el pedido de astreintes, el embargo del sueldo del presidente y vicepresidente, la denuncia penal por desacato y el pedido de detención de los funcionarios que no cumplan”, advirtió.

La decisión judicial se da en el marco de una acción de amparo presentada por familias de pacientes con patologías graves, cuyos tratamientos en el Hospital Italiano fueron interrumpidos por falta de pago del InSSSeP. Según la presentación, la situación provocó un deterioro crítico en la salud de los pacientes y obligó a sus familias a recurrir a colectas y rifas para afrontar gastos médicos.

En su resolución, el máximo tribunal provincial ordenó la cobertura total de los tratamientos y fijó un plazo perentorio para su cumplimiento, destacando la urgencia del caso y el riesgo que implica la interrupción de terapias en cuadros de alta complejidad.

“Omisivo e ilegítimo”

Cabe recordar que, durante la feria judicial, la familia de once niños, adolescentes y jóvenes con patologías de alta complejidad recurrieron a la Justicia para obligar al InSSSeP a mantener sus respectivos tratamientos en el Hospital Italiano, los cuales se vieron suspendidos por falta de pago de la obra social chaqueña.

Ferreyra Negri fue el encargado de presentar una acción de amparo ante el Superior Tribunal solicitando que ordene a la obra social la cobertura integral, de manera pronta y gratuita de los tratamientos correspondientes en cada caso, en la institución de Buenos Aires.

En simultáneo, pidió que se declare la inconstitucionalidad y arbitrariedad del accionar “omisivo e ilegítimo” del InSSSeP, en tanto incumple con su obligación de brindar una cobertura integral, continua y adecuada, vulnerando derechos consagrados en la Constitución Nacional, tratados internacionales de jerarquía constitucional, leyes nacionales y normativa específica en materia de salud. Además, en tanto se resuelve el amparo y ante la emergencia humanitaria del caso, solicitó medidas de protección urgentes.

Entre los pacientes está M.V.P., de 6 años, que tiene una grave enfermedad intestinal que lo obligó a pasar por varias cirugías y a vivir con una parte muy reducida de su intestino. Además, sufre epilepsia severa, con crisis frecuentes que requirieron internaciones, infecciones reiteradas y problemas de coagulación. Necesita controles permanentes en un centro especializado.

También se encuentra I.A.A., de 4 años, con un trastorno neurológico que afecta su desarrollo desde muy pequeño. Tiene serias dificultades motrices, retraso madurativo y depende casi por completo de asistencia para las actividades diarias. Requiere atención continua de distintos especialistas.

En el caso de A.C., de 6 años, este año fue diagnosticada con una malformación en la base del cráneo que le provocó episodios de debilidad y parálisis facial. Debió ser operada de urgencia para evitar daños mayores. Además, tiene pérdida auditiva en ambos oídos y podría necesitar audífonos.

La situación de G.C., de 14 años, es una de las más delicadas. Padece síndrome de Angelman y sufre alrededor de 50 convulsiones por día. Tiene parálisis, escoliosis y un retraso madurativo severo. Se alimenta por sonda y cuenta con un estimulador para intentar controlar las crisis, pero continúa con episodios prolongados que ponen en riesgo su salud.

Por su parte, F.M., de 10 años, nació con una malformación en la columna que fue operada a las pocas horas de vida. Luego desarrolló hidrocefalia y necesitó la colocación de una válvula para drenar líquido del cerebro, que más tarde debió ser revisada.

El listado incluye a G.N., de 23 años, con síndrome de Williams y toxoplasmosis congénita. Actualmente enfrenta un agravamiento de la infección que afecta sus ojos y requiere tratamiento específico.

También está B.R., de 14 años, con una alteración genética que le provoca una epilepsia muy difícil de controlar y discapacidad intelectual severa. Aunque recientemente le colocaron un estimulador, aún sufre crisis que le provocan caídas y lesiones.

El caso de L.R., de apenas 5 meses, es especialmente delicado. Sufrió un ACV y convulsiones, y los estudios detectaron lesiones cerebrales, un problema congénito en la columna y una hidrocefalia grave. Fue operado y continúa con controles y tratamiento permanente.

En adultos, J.M.S., de 28 años, padece epilepsia severa desde la adolescencia, luego de una inflamación cerebral autoinmune. Actualmente tiene distintos tipos de crisis, algunas generalizadas y otras episodios que se repiten varias veces al mes.

Por último, F.S., de 21 años, tiene una enfermedad genética que lo predispone fuertemente al cáncer de colon. Fue operado para reducir ese riesgo, pero necesita controles endoscópicos cada seis meses porque siguen apareciendo pólipos. Además, tiene un solo riñón por un tumor que padeció en la infancia, lo que obliga a un seguimiento médico constante y especializado.

“Todos los aquí litigantes están sufriendo, lisa y llanamente, la paralización total del tratamiento médico de sus hijos”, señaló Ferreyra Negri en la acción de amparo. “No se trata de una demora administrativa ni de un trámite menor: hablamos de tratamientos de alta complejidad, imprescindibles para la salud y la calidad de vida de niños, niñas y adolescentes, todos de ellos con discapacidad y con Certificado Único de Discapacidad. Ellos sólo pueden ser atendidos en el nosocomio de alta complejidad de la Ciudad de Buenos Aires: el Hospital Italiano”, remarcó.


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