El gobierno libertario impulsa una prórroga para que Carlos “Coco” Mahiques continúe en la Cámara de Casación pese a alcanzar la edad de jubilación obligatoria. Su hijo Juan Bautista, flamante ministro de Justicia, coordinó el encubrimiento del escándalo judicial en el que el propio juez fue uno de los protagonistas. Todo marcha acorde al plan.
Miércoles, 11 de marzo de 2026

El presidente Javier Milei encontró una nueva forma de demostrar que para él existe la “casta”, la que integran sus adversarios políticos y que también existe “su” casta. Esta vez, el beneficiado es Carlos “Coco” Mahiques, juez de la Cámara Federal de Casación Penal, padre del recién asumido ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, e integrante del recordado grupo que viajó a la estancia patagónica del magnate británico Joe Lewis en octubre de 2022, con todo pago por el Grupo Clarín.
El Senado sesionará el miércoles 18 de marzo para acelerar el tratamiento del pliego de Carlos Mahiques, con el objetivo de que pueda permanecer cinco años más en la Cámara Federal de Casación Penal y no tenga que jubilarse al cumplir 75 años. La Constitución Nacional establece con claridad ese límite de edad. Pero en la Argentina de La Libertad Avanza, los mandatos constitucionales y los principios republicanos fueron guardados en un cajón.
El oficialismo no actúa solo en este operativo parlamentario. La bancada de La Libertad Avanza y los bloques dialoguistas acordaron realizar esa sesión en una reunión de Labor Parlamentaria, encabezada por el presidente provisional del Senado Bartolomé Abdala. Los mismos “dialoguistas” que suelen presentarse como contrapeso del poder ejecutivo son, en este caso, sus socios en la tarea de mantener a un juez conveniente más allá de lo que manda la ley suprema.
Lo que el oficialismo prefiere no subrayar es que Mahiques padre no llegó al cargo por la vía que la institucionalidad republicana prescribe. En 2017 fue trasladado por un decreto del expresidente Mauricio Macri, sin concurso de antecedentes ni oposición, el mecanismo que en teoría garantiza que los mejores candidatos y no los más conectados sean quienes accedan a la magistratura. Que ahora se busque también saltear el límite constitucional de edad consolida un patrón: este juez parece haber quedado exento de las reglas que rigen al resto.
El fallo de Mahiques por AMIA y la Embajada de Israel
Hay, además, una lectura geopolítica que hoy cobra asombrosa actualidad: Mahiques encabezó el tribunal que responsabilizó a Irán y a Hezbollah por los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel. En el marco de un gobierno que ha hecho del alineamiento incondicional con Israel y Estados Unidos una seña de identidad, ese antecedente no es un detalle menor: es, para algunos sectores, la explicación más clara de por qué Milei necesita que este juez en particular siga en su cargo. La prórroga, bajo esa óptica, no sería un gesto institucional sino una deuda saldada: la garantía de que los fallos útiles tienen premio, y de que la independencia judicial es, para este gobierno, una categoría que se aplica con selectividad.
Mahiques, otro de los sobreseídos por Lago Escondido
El contexto no podría ser más espeso. Cuando en octubre de 2022 trascendió públicamente que un grupo de jueces federales, funcionarios y operadores del Grupo Clarín había viajado a la estancia de Lewis en Lago Escondido, comenzó a correr el reloj de un operativo de encubrimiento. Carlos Mahiques era uno de los pasajeros de ese vuelo. Su hijo Juan Bautista, entonces fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, no estaba precisamente al margen.
Tal como reconstruyó LITIGIO días atrás, en base a una investigación de la periodista Adriana Meyer, en un grupo de Telegram llamado “Donatto contrataca”, Juan Bautista Mahiques informó haber tomado contacto con la fiscal federal de Bariloche que tenía a su cargo la denuncia por dádivas, y consultó al grupo si avanzaba en alguna de las opciones disponibles para cerrar la causa.
La estrategia fue más lejos. Mahiques planteó instalar públicamente que la filtración de los datos del vuelo había sido producto de espionaje ilegal, lo que les daría la posibilidad de victimizarse y propiciar la disolución de la PSA. litigio El operativo de encubrimiento que coordinó con otros imputados incluyó, según la misma investigación, el armado de documentación respaldatoria preparada con fecha posterior al viaje.
El desenlace resultó ser exactamente el que Mahiques había esbozado en los chats. La causa fue derivada a Comodoro Py, donde el juez Sebastián Ramos declaró la nulidad de todo lo actuado y resolvió sobreseer a los implicados —entre ellos, Carlos Mahiques y Juan Bautista Mahiques— bajo el argumento del “fruto del árbol envenenado”: que la prueba había sido obtenida mediante seguimiento irregular. litigio La narrativa del espionaje ilegal, fabricada en el grupo de Telegram, terminó siendo el fundamento del fallo.
El 5 de marzo de 2026, Milei le tomó juramento a Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia de la Nación. En sus primeras palabras en el cargo, el flamante ministro planteó como eje de su gestión la construcción de una Justicia “independiente de las disputas políticas”.
Ahora, desde ese mismo ministerio, se impulsa la continuidad de su padre en el máximo tribunal penal del país, más allá de lo que permite la Constitución que él jura defender.
No es la primera vez que un gobierno intenta evitar que un juez se jubile a los 75 años: la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner lo había intentado con la jueza Ana María Figueroa, pero la Corte Suprema se lo impidió. Con una diferencia sustancial, Figueroa había llegado al cargo por los canales institucionales correspondientes. Mahiques, en cambio, acumula una irregularidad sobre otra: primero designado por decreto sin concurso, ahora con el gobierno de su propio hijo empujando para que la Constitución tampoco le aplique en materia de edad.