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Bajo una persistente consigna de unidad, una multitud de mujeres y diversidades marcharon por el centro chaqueño en defensa de los derechos laborales y contra el ajuste económico que aplican Javier Milei, en la Nación y Leandro Zdero en la Provincia. La jornada culminó con la lectura de un documento que denunció la precarización y exigió una reparación histórica para los sectores más vulnerados.

 

Martes, 10 de marzo de 2026

 

Foto: Laura Aguirre

Este lunes, las calles del centro de Resistencia fueron el escenario de una multitudinaria manifestación en el marco del Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, donde una marea de asistentes marchó bajo el lema “Ni sumisas de la casta política ni esclavas del capital. ¡Unidxs por los derechos laborales!”. Durante el acto central, se dio lectura a un documento de unidad que trazó un duro diagnóstico sobre la situación social y económica, denunciando un ataque sistemático a la clase trabajadora y al pueblo a través de cierres de empresas y recortes brutales en salud, educación y jubilaciones.

 

El texto apuntó directamente contra la gestión de Javier Milei, calificando la reforma laboral como un ataque a la autonomía de las feminidades y una sentencia de exclusión para las identidades travestis y trans al premiar la informalidad. A nivel local, el reclamo se extendió al gobernador Leandro Zdero, a quien señalaron por gobernar de espaldas a los trabajadores tras la eliminación de la cláusula gatillo para el sector docente y la oferta de incrementos salariales del 5% en cuotas frente a una inflación asfixiante.

 

“No aceptamos que nos pidan paciencia cuando el hambre avanza”, señalaron. “No aceptamos que se criminalice la pobreza. No aceptamos que se ajuste sobre quienes ya no tienen de dónde recortar. Este 8M levantamos la voz por trabajo digno, por salario para todas las formas de trabajo, por reconocimiento a las tareas de cuidado, por alimentos para los merenderos, por políticas públicas reales y por justicia social”, remarcaron.

 

La proclama también hizo énfasis en la realidad de los barrios populares, donde las mujeres sostienen merenderos desbordados y tareas de cuidado que el Estado no reconoce ni garantiza. “Si las mujeres de los barrios paran, el barrio se cae. Y si las mujeres de los barrios se organizan, el poder tiembla”, sentenciaron.

 

Foto: Laura Aguirre

En este sentido, se exigió justicia por las mujeres de pueblos originarios, recordando la muerte de una joven wichi por la precariedad habitacional y el fallecimiento de María Cristina Digan, hechos definidos como consecuencia de un sistema de salud desbordado y la desidia estatal.

 

“A un año de la muerte de María Cristina Digan, joven de Wichí – El Pintado, reclamamos justicia y honramos su lucha y su valentía en defensa de su pueblo y sus territorios. Su muerte no fue casual: fue el resultado de la desidia de un Estado ausente y un sistema de salud desbordado que abandona a los pueblos originarios a morir de enfermedades que tienen cura”, afirmaron.

 

Uno de los puntos más urgentes fue el pedido de reparación histórica para las personas travestis y trans mayores de 40 años, entendiendo que la dignidad humana es innegociable y que el Estado tiene la obligación jurídica de sanar las heridas del maltrato sistémico.

 

“Para la población travestis, el impacto de la Reforma Laboral es devastador: los despidos en el Estado han operado como un desguace de facto del Cupo Laboral Travesti-Trans, expulsándonos de la formalidad ganada con lucha y devolviéndonos a los márgenes de la precariedad extrema”, señalaron.

 

“No es solo una reforma técnica, es un disciplinamiento que pretende borrarnos de los lugares de trabajo para recluirnos nuevamente en la clandestinidad. Frente a la crueldad que nos quiere sin empleo y sin derechos, respondemos con organización: ¡Nuestras vidas y nuestras identidades no son moneda de cambio! ¡Cupo Laboral Travesti-Trans efectivo ya!”, afirmaron.

 

También se cuestionó severamente el alineamiento incondicional del Presidente con las potencias imperialistas y su apoyo a la guerra. “Milei viola normas imperativas del derecho internacional al apoyar y promover conflictos bélicos externos, contradiciendo la Carta de las Naciones Unidas, la Convención Americana de Derechos Humanos y los principios de ius cogens que obligan a Argentina a no arrastrar a su pueblo a guerras ajenas”, indicaron.

Foto: Laura Aguirre

La lectura finalizó con un fuerte posicionamiento contra la baja de la edad de imputabilidad (“penalizar a las infancias y juventudes solo aumenta la reincidencia y viola la Constitución y los tratados internacionales”) y un homenaje a referentes como Diana Sacayán y Lohana Berkins.

 

“Desde la rabia ante la injusticia y el amor a nuestra gente, salimos el 8 y 9 de marzo contra el genocidio, la guerra y el fascismo. Por el Pueblo Palestino, la Cuba bloqueada, la Venezuela secuestrada y las migrantes desahuciadas. Por el trabajo, la tierra, el agua, el alimento, la educación y la cultura. Por nuestras infancias y una ancianidad digna. Por Cristina y Milagro Sala, inocentes”, exigieron.

 

“Con las maestras, las cocineras barriales, las travestis, las originarias, las Madres y las Abuelas. Al calabozo los genocidas, los femicidas y los responsables de la miseria planificada. Por una Latinoamérica soberana y una Argentina con justicia social. Organizadas, unidas, con cabeza, corazón y coraje: por las que lucharon antes y por las que vendrán”, indicaron.

 

DOCUMENTO COMPLETO


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