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A partir de una nota de la periodista Adriana Meyer publicada en revista Perycia en diciembre del 2022, LITIGIO reconstruye la intervención del por entonces fiscal general de la CABA, Juan Bautista Mahiques, en el operativo para llevar a Comodoro Py la investigación por dádivas contra jueces y fiscales que, invitados por el grupo Clarín, visitaron Lago Escondido. Todo terminó como lo planeó Mahiques: la causa fue anulada y todos los imputados sobreseídos por un juez de Comodoro Py. Una muestra de la impunidad a la que el presidente Javier Milei premió con el Ministerio de Justicia.

Lunes, 9 de marzo de 2026

Cuando el 17 de octubre de 2022 trascendió públicamente que un grupo de jueces federales, funcionarios y operadores del Grupo Clarín había viajado el 13 de ese mes a la estancia del magnate británico Joe Lewis en Lago Escondido, Patagonia, comenzó a correr el reloj de un operativo de encubrimiento. En ese operativo, el entonces Fiscal General porteño Juan Bautista Mahiques —hijo del juez de Casación Carlos “Coco” Mahiques, también presente en el viaje— ocupó un rol central y activo. El desenlace de esa historia es hoy difícil de ignorar: ese mismo hombre es, desde el 5 de marzo de 2026, el ministro de Justicia de la Nación, designado por el presidente Javier Milei.

 

La maniobra más reveladora atribuida a Mahiques quedó documentada en el grupo de Telegram llamado “Donatto contrataca”, armado el 20 de octubre de 2022. Allí, en un audio, Mahiques informó al grupo que había tomado contacto con la fiscal federal de Bariloche, María Cándida Etchepare, quien tenía a su cargo la denuncia por dádivas. Según sus propias palabras, la fiscal habría ofrecido dos salidas para cerrar la causa: derivarla a la justicia federal porteña de Comodoro Py, o pedir —o que aportaran los propios denunciados— facturas del vuelo y el hospedaje para justificar el viaje y así cerrarlo. Mahiques consultó al grupo si avanzaba en alguna de esas opciones.

 

La teoría del espionaje ilegal como coartada

Otro eje de la estrategia impulsada por Mahiques fue construir un relato alternativo que presentara al grupo como víctimas. En los chats del primer grupo, Mahiques planteó que la filtración de los datos del vuelo provenía de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), y fue más allá: propuso instalar públicamente que todo habría sido una fake news generada por espionaje ilegal, lo que les daría la posibilidad de victimizarse y, de paso, propiciar la disolución de la PSA. En un audio afirmó que habían sido “víctimas de espionaje ilegal”.

 

Junto con los demás integrantes del grupo, Mahiques participó del armado de una cobertura documental falsa. Los participantes acordaron juntar el dinero para respaldar facturas apócrifas, preparadas post factum, como “plan B” ante una posible denuncia. Mahiques también confirmó ante el grupo los detalles operativos de este plan: que la empresa privada que los trasladó emitiría comprobantes con fecha anterior, que el gerente de la estancia —Nicolás Van Ditmar, representante de Joe Lewis— haría una declaración por Zoom afirmando haberlos recibido, y que con eso la fiscal podría cerrar la investigación.

 

A lo largo de los intercambios, Mahiques coordinó con los demás integrantes la necesidad de no contradecirse. Confirmó avances con la fiscal, transmitió novedades sobre el estado judicial de la causa y actuó como interlocutor entre el grupo y el sistema judicial. Su rol no fue el de un participante pasivo: tomó la iniciativa en momentos clave, propuso estrategias concretas y reportó resultados al grupo.

 

El desenlace judicial: sobreseídos en Comodoro Py

 

La causa fue derivada exactamente a donde Mahiques había sugerido: Comodoro Py. El titular del Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 2, Sebastián Ramos, declaró la nulidad de todo lo actuado en la causa y resolvió sobreseer a los magistrados Julián Ercolini, Carlos Mahiques, Juan Bautista Mahiques, Pablo Yadarola, Pablo Cayssials, al exfuncionario Marcelo D’Alessandro y a los directivos de Clarín, Jorge Rendo y Pablo Casey, entre otros implicados.

 

El argumento central del fallo fue la teoría del fruto del árbol envenenado: Ramos sostuvo que existió una actividad de seguimiento irregular con intervención de una fuerza de seguridad y otros organismos del Estado, y que esas intromisiones injustificadas vulneraron el derecho a la privacidad de los denunciados, por lo que todo lo actuado carecía de validez al tener su origen viciado en la obtención de una prueba ilegal. Infobae En consecuencia, concluyó que no existían indicios de la comisión de un delito ni prueba alguna que permitiera sostener la hipótesis acusatoria, y que las conductas investigadas debían quedar reservadas al ámbito de privacidad de los individuos.

 

La estrategia que Mahiques había trazado en los chats —instalar la narrativa de espionaje ilegal para invalidar la causa— terminó siendo, en la práctica, el fundamento del sobreseimiento.

 

El premio final: ministro de Justicia

 

El 5 de marzo de 2026, el presidente Javier Milei le tomó juramento a Juan Bautista Mahiques como nuevo ministro de Justicia de la Nación, en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona, mediante el Decreto 133/2026. El Diario de Carlos Paz El hombre que, según los chats filtrados, operó activamente para hacer caer la investigación judicial sobre el viaje a Lago Escondido, hoy conduce la política judicial del Estado argentino. En sus primeras palabras como ministro, Mahiques planteó como eje de su gestión la construcción de una Justicia “independiente de las disputas políticas”.

 

La ironía difícilmente pase desapercibida para quienes recuerdan los audios del grupo de Telegram.

 

Basado en la investigación original de Adriana Meyer publicada en Perycia el 5 de diciembre de 2022. 


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