Son los que viven y estudian en el establecimiento educativo que gestiona la Fundación Valdocco en General Vedia. El abogado de la institución pidió que se multe al Ministerio de Educación del Chaco por incumplir la medida cautelar dictada hace más de un mes. El juez Julián Flores realizó una inspección ocular en el lugar antes de resolver sobre la acción de amparo por la deuda con los profesores por los meses de agosto y septiembre y contra el cierre de la escuela.
Viernes, 28 de noviembre de 2025

Cincuenta y siete niños, en su mayoría del pueblo wichí, se encuentran a la deriva por la decisión del Ministerio de Educación del Chaco de cerrar el establecimiento educativo que gestiona la Fundación Valdocco en la ciudad chaqueña de General Vedia y en donde viven y estudian. En octubre pasado, el titular del Juzgado Civil y Comercial Nº 21 de Resistencia, Julián Flores, dictó una medida cautelar que ordenó a la cartera educativa restituir los aportes retenidos para el pago de sueldos del personal de la UEGP Nº 144 correspondientes a los meses de agosto y septiembre de este año y suspender el cierre de la institución.
El conflicto se originó cuando el Ministerio de Educación de la provincia del Chaco retuvo sin previo aviso los aportes correspondientes a los meses de agosto y septiembre de 2025, por un monto total de $177.429.266,99. La medida se basó en un informe preliminar que señalaba observaciones sobre el personal, y posteriormente fue formalizada mediante una disposición que iniciaba un sumario administrativo.
La UEGP N° 144 es un establecimiento subvencionado cuya matrícula está compuesta en un 100% por alumnos de la etnia Wichí. La institución no solo brinda educación en diversos niveles y modalidades, sino que también ofrece un régimen residencial que incluye alimentación, atención sanitaria y contención frente a adicciones, siendo completamente gratuita para sus estudiantes.
En ese contexto, uno de los abogados de la Fundación Valdocco solicitó al juez que imponga una multa al Ministerio de Educación del Chaco por el incumplimiento de la medida cautelar que fue apelada por la Fiscalía de Estado, por orden del gobierno de Leandro Zdero.

Inspección ocular antes del amparo
Según pudo saber LITIGIO, en el marco de la tramitación de la acción de amparo, el 19 de noviembre pasado el juez Flores encabezó una inspección ocular en la Unidad Educativa de Gestión Privada N° 144 “Centro Educativo, Cultural y Deportivo Padre Severiano”. Al ingresar al establecimiento, las autoridades judiciales fueron recibidas por Roque Aranda, coordinador de la Fundación y profesor, y Guillermo Bocek, director de la escuela primaria y encargado de Casa Valdocco. También se encontraban presentes Facundo Benitez, director regional de la Región Educativa Nº6, y Gustavo Ereño, director general de Educación de Gestión Privada.
La inspección comenzó con una videollamada con el sacerdote Juan Carlos Molina, presidente de la Fundación Valdocco, quien desde la provincia de Santa Cruz relató la historia de la fundación y las tareas que realiza en sus distintas sedes.
Durante el recorrido, los responsables de la institución explicaron que en el lugar residen de forma permanente cincuenta y siete niños menores de edad, de entre 9 y 17 años —pertenecientes en su mayoría al pueblo Wichi y uno al pueblo Qom—, junto a un joven mayor de 18 años de origen criollo. Todos ellos provienen de localidades como Comandante Frías y Juan José Castelli. Los menores se encuentran escolarizados en los niveles primario y secundario común.

Un plantel estable de 22 profesores
La institución no solo brinda educación formal, sino que también desarrolla una amplia variedad de talleres extracurriculares, entre los que se mencionan circo, cine, arte, música, folclore, huerta, panadería, cocina y canto. Para ello, cuenta con un plantel estable de veintidós profesores en áreas como matemática, lengua, educación física y biología, a los que se suman tres docentes que viajan desde la provincia de Buenos Aires aproximadamente cada quince días.
Además, se destacó la participación de veinticinco personas del pueblo Wichi, oriundas de Comandancia Frías, que se turnan para trabajar en tareas de huerta, apicultura, cría de chivos, ladrillería y mantenimiento general del predio, incluyendo corte de pasto y leña. Al momento de la inspección tres personas se encontraban realizando estas labores.
En cuanto a la infraestructura, se constató la existencia de aulas en pleno funcionamiento, tres dormitorios para los menores equipados con camas cuchetas, ventiladores y aire acondicionado, baños con duchas de agua caliente, canchas de fútbol y básquet, una pileta de natación, amplios espacios comunitarios, hornos, comedor, cocina, lavadero y despensa. Todos los espacios se observaron en buen estado de conservación, limpios y ordenados.
La inspección finalizó sin novedades adicionales, procediéndose a la toma de fotografías de todas las dependencias para ser incorporadas al expediente judicial.