La audiencia de cesura del caso Cecilia estuvo marcada por pedidos de nulidad, disputas por pruebas y un renovado reclamo de pericia psiquiátrica para César Sena, hallado culpable del femicidio de su pareja, Cecilia Strzyzowski. Las defensas denunciaron “contaminación mediática” del jurado y pidieron invalidar el veredicto. La fiscalía rechazó los planteos y sostuvo que deben tratarse en casación. La jueza Dolly Fernández pasó la discusión a cuarto intermedio y resolverá recién al dictar sentencia.
Miércoles, 26 de noviembre de 2025

La audiencia de cesura en el juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski abrió este miércoles una nueva etapa de tensión judicial, con defensas que buscan anular el veredicto del jurado, pedidos de pericias pendientes y discusiones sobre la admisibilidad de pruebas. Tras varias horas de planteos cruzados, la jueza técnica Dolly Fernández resolvió pasar a cuarto intermedio hasta este jueves a las 9, cuando continuará el análisis de las penas y, eventualmente, de los reclamos extraordinarios que marcaron la jornada.
La sala de la Cámara Segunda en lo Criminal de Resistencia volvió a reunir a cinco de los seis imputados declarados culpables el 15 de noviembre por el jurado popular: César Sena —autor del homicidio doblemente agravado por el vínculo y la violencia de género—; Marcela Acuña —partícipe primaria—; Fabiana González y Gustavo Obregón —encubrimiento agravado—; y Gustavo Melgarejo —encubrimiento simple—. Emerenciano Sena, también hallado culpable como partícipe primario, estuvo ausente por un problema estomacal, según su defensa.
La audiencia de cesura, vale recordar, es la etapa del juicio penal en la que, una vez declarada la culpabilidad de los imputados, se discute y define la pena que corresponde aplicar. Se trata de un momento procesal separado del debate sobre la responsabilidad.
El equipo fiscal especial, integrado por Juan Martín Bogado, Jorge Cáceres Olivera y Nelia Velázquez, enfrentó una batería de planteos simultáneos de las defensas, que arrancaron la audiencia reclamando la nulidad absoluta de la deliberación y del veredicto. Sostuvieron que el proceso estuvo “contaminado mediáticamente”, que se demonizó a los imputados y que el jurado no habría podido abstraerse del impacto social del caso.
Celeste Segovia, codefensora de César Sena, fue la primera en exponer: “Aquí se juzgó a los acusados no por lo que ocurrió, sino por la identidad política, social y familiar que se les atribuyó públicamente”. Su planteo fue replicado por las defensas de Acuña, Emerenciano Sena, Obregón, González y Melgarejo, que sumaron argumentos sobre noticias difundidas durante el juicio, audios falsos y supuestos conflictos en la Alcaidía como elementos que habrían afectado la objetividad del proceso.
La fiscalía rechazó el pedido de nulidad “in limine”. Bogado sostuvo que cualquier cuestionamiento al veredicto del jurado debe ser tramitado por vía de Casación: “El veredicto es soberano porque fue dictado por el pueblo. Esta etapa no es la instancia adecuada para debatirlo”.
A las disputas por nulidades se sumaron tensiones por la admisibilidad de nuevas pruebas y por un viejo pedido que volvió a escena: la pericia psiquiátrica de César Sena. Su abogada, Gabriela Tomljenovic, insistió en que el examen —“actual y retrospectivo”— es indispensable para definir la pena.
Reclamó que intervenga una junta médica compuesta por forenses judiciales, profesionales particulares, especialistas del lugar de detención y médicos de otras provincias para “evitar sesgos”. También cuestionó la falta de seguimiento clínico de su defendido en el Hospital Perrando.
La jueza Fernández pidió precisiones: nombres, cargos, especialidades y protocolos. “Es indispensable que aporten los datos de las cuestiones que solicitan”, advirtió, indicando que sin esos elementos no puede resolver y que, de todos modos, su decisión quedará sujeta a la sentencia.
Cerca del cierre, y tras un cuarto intermedio de media hora, la magistrada anunció que el planteo de nulidad será resuelto al dictar sentencia. Este jueves, la cesura se reanudará con el debate sobre el cómputo de pena, mientras las defensas aguardan que sus reclamos —tanto médicos como procesales— impacten en el tramo final del juicio más seguido del año en Chaco.