Con el testimonio de la antropóloga forense Anahí Ginarte concluyó la etapa de la acusación en el juicio por jurados por el femicidio de Cecilia Strzyzowski. Durante la jornada de este lunes declararon peritos, familiares y vecinos convocados por las defensas. Las versiones se cruzaron entre pericias sobre restos calcinados, vínculos personales y coartadas. El proceso continúa este martes con nuevas declaraciones en el Centro de Estudios Judiciales de Resistencia.
Lunes, 10 de noviembre de 2025

Con el testimonio de la antropóloga forense Anahí Ginarte, del Instituto de Medicina Forense de Córdoba, concluyó este lunes la etapa de testigos de la acusación y comenzó la presentación de las defensas en el juicio por jurados que se desarrolla en el Centro de Estudios Judiciales por el femicidio de Cecilia Strzyzowski. La jornada, que marcó el inicio de una nueva etapa en el debate oral, reunió declaraciones de familiares, docentes, peritos y vecinos que buscaron aportar contexto y matices a las imputaciones.
La audiencia se abrió con la exposición de Ginarte, quien participó en las pericias realizadas en Campo Rossi en junio de 2023. La especialista explicó que en el lugar se identificaron dos zonas de quemas: una cerca de una gruta y otra en la costa del río Tragadero, donde se hallaron restos humanos completamente calcinados.
Según detalló, el estado de los huesos indicaba exposición a temperaturas superiores a los 800 grados durante al menos tres horas. “No es fácil quemar un cuerpo y llegar a ese estado de calcinación”, afirmó la profesional, quien además sostuvo que los restos correspondían a una sola persona adulta.
Tras esa exposición, se dio inicio a las declaraciones de los primeros testigos propuestos por las defensas. La primera en pasar fue Anabella Obregón, hermana de Gustavo Obregón —imputado por encubrimiento agravado—, quien describió la estrecha relación que su hermano y Fabiana González mantenían con la familia Sena. “Mi hermano era como un niñero de César Sena. Se criaron juntos”, dijo entre lágrimas, al recordar que sus sobrinos tienen como padrinos a Emerenciano Sena y Marcela Acuña.
La declaración busca reforzar la estrategia de la defensa de Obregón a partir de la cual no se desconoce el encubrimiento, pero se lo encuadra dentro de una acción realizada por una persona de una relación de amistad muy estrecha, apelando a la aplicación de lo que se conoce como “excusa absolutoria”. El inciso 4° del artículo 277 del Código Penal establece que están exentos de responsabilidad criminal quienes hubieren obrado “en favor del cónyuge, de un pariente hasta el cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad, o de un amigo íntimo”.
Luego declaró Rosana Lemos, docente de costura del exbarrio Emerenciano, quien relató las condiciones laborales dentro de la organización social. “Era demandante. Había que asistir a actos, piquetes o campañas además del trabajo en la escuela”, señaló. Lemos aseguró que las órdenes bajaban de Acuña a través de González, y describió una relación de control y celos: “Marcela era celosa de la relación de Fabiana con otras mujeres, y cuando eso pasaba podían recortarnos horas”.
Testigo de la defensa
Más tarde declaró el licenciado Daniel Enrique Bled, exintegrante del Gabinete Científico del Poder Judicial, quien intervino en los procedimientos de Campo Rossi el 11 de junio de 2023. Fue el primer perito judicial convocado por una defensa. Contó que ingresó a la vivienda de Gustavo Melgarejo y no encontró ropa con olor a humo ni hollín.
Durante su testimonio, sostuvo que “era difícil ver una fogata desde la casa de Melgarejo por la altura del monte”, estimada entre 8 y 10 metros. En un pasaje de su declaración, describió la escena del hallazgo como “un ritual satánico”, expresión que repitió al referirse a las quemas registradas en el río Tragadero. El fiscal Martín Bogado lo interrogó sobre su vínculo previo con el abogado Ricardo Osuna —defensor de Emerenciano Sena—, a quien había asistido como perito en otra causa, lo que buscó relativizar su independencia.
La coartada de Melgarejo
El turno de los peritos y testigos vinculados al casero de Campo Rossi, Gustavo Melgarejo, cerró la jornada con una versión que apunta a demostrar que el imputado no estuvo en el sitio de la incineración.
El criminalista Marcelo Martín Espósito analizó los videos y fotografías extraídos del celular de Melgarejo, confirmando que fueron tomados el 2 de junio de 2023 entre las 23:30 y las 23:50 horas, en la casa de Francisco Rodolfo Ríos, vecino del campo Rossi. En las imágenes se lo ve junto a Griselda Reinoso y su hija, tomando cerveza y diciendo: “Así vivimos nosotros, más felices que nunca, pobres pero humildes”.
Ríos, dueño del campo, ratificó en su declaración que los videos fueron filmados en su propiedad. Contó que Melgarejo, Reinoso y su hija llegaron alrededor de las 17 y permanecieron allí hasta la medianoche. “Tomamos incontables cervezas, nadie se movió de mi campo”, aseguró.
Dijo no haber visto humo ni señales de fuego ese día ni en los siguientes, y explicó que la densa vegetación impide la visibilidad hacia el campo de los Sena. Durante el contrainterrogatorio, el fiscal Bogado insistió: “¿Hay que controlar el fuego para que no se expanda?”. “Sí”, respondió el testigo. Esa afirmación reforzó la hipótesis de que, si hubo una quema, debió ser controlada por alguien, línea que la fiscalía atribuye a Melgarejo y Reinoso.
El perito Carlos Plaquín elaboró un croquis de la zona y midió 667 metros entre los accesos a los campos de Ríos y de los Sena. Por su parte, el integrante de la División Cibercrimen, Rodolfo Pierdominici, ratificó la autenticidad y el resguardo de la evidencia digital extraída de los dispositivos analizados.
Con estas declaraciones, la décima jornada del juicio por Cecilia Strzyzowski cerró con 36 testigos de un total de 52 propuestos por las partes. La audiencia número once continuará este martes desde las 8 de la mañana, con nuevos testigos ofrecidos por las defensas.
Con información del STJ, Libertad, Facundo Quiroga y Diario Chaco