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Así lo aseguró el escritor luego de conocerse la confirmación del procesamiento del exagente de la Policía del Chaco, Emilio Zárate, en la causa que lo tuvo como víctima de secuestro y torturas durante la última dictadura cívico militar. “Fue uno de los que más se esmeró en infligirme tortura”, afirmó Molfino. 

Domingo, 21 de septiembre de 2025

El escritor Miguel Angel Molfino aseguró que se siente “reivindicado” por la confirmación del procesamiento de Emilio Zárate, exintegrante de la Brigada de Investigaciones de la Policía del Chaco como parte del grupo de tareas que lo secuestró y torturó desde mayo de 1979, tal como informara LITIGIO el 13 de septiembre pasado.

“Este tipo es solamente un integrante de una patota de cerca de 60 personas que formaban parte del cuerpo de torturadores durante la dictadura y que desde la Brigada de Investigaciones aterrorizó a la población, encabezada por el inspector (Carlos Alcides) Thomas, que era un verdadero carnicero”, señaló Molfino, en declaraciones a CIUDAD TV.

“Yo, por supuesto, me siento reivindicado por esta sanción de la justicia, porque esta gente son lacras. Este hombre, que era un tipo joven en esa época. Obviamente, el tiempo ha pasado, era un tipo que destilaba un odio tremendo, un rencor tremendo, y eso se manifestaba desde el momento en que él estaba en la Brigada de Investigaciones. Desde el momento que te detenían y te llevaban a la Brigada. Y fue uno de los que más se esmeró en infligirme tortura”, describió el escritor.

“La mayoría están condenados. Ya han muerto muchos. No hay ningún prófugo, eso seguro. O sea, no hay ninguno buscado. Es lo que creo, porque eran varios”, aseguró.

Molfino recordó que fue testigo en los juicios por las causas Caballero para condenar por delitos de lesa humanidad. “En esa época, por ejemplo, había sentado a unos 30, 30 y pico. Ojo, que yo hablo de 60, yo que calculé siempre, porque además ellos tenían una red de informantes camuflados en la población, que justamente iban apuntando gente a detener”, subrayó.

Con respecto al paso del tiempo para llegar a las condenas de esos crímenes, reconoció que “la justicia no tiene un determinado tiempo para cumplirse”. “Estos crímenes tan graves contra la humanidad, donde se contemplan no solamente torturas, asesinatos, el robo de niños, tortura a embarazadas, gente tirada al mar desde aviones, son crímenes demasiado graves. Tiene que la humanidad, justamente, hacer justicia, porque han ofendido a la humanidad estos hombres, a la condición humana”, reflexionó.

En ese sentido, aseguró que “nadie tiene derecho a producir ese tipo de mortificaciones y martirios a nadie, y estos no tuvieron límites. Chicos, embarazadas, abuelas”.

Recordó el caso de su madre, Noemí Gianetti de Molfino quién fue secuestrada y asesinada por un grupo de tareas. “Una mujer que tenía 54 años. Ellos no tenían reparos en producir daño, muerte y llanto”.


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