La Cámara Federal de Resistencia confirmó el procesamiento con prisión preventiva domiciliaria del expolicía del Chaco, Emilio Zárate, por los delitos de privación ilegítima de la libertad y tormentos durante la última dictadura cívico militar. Entre otros exdetenidos políticos, fue identificado por el escritor Miguel Angel Molfino.
Sábado, 13 de septiembre de 2025

“Vendalo a este hijo de puta, no ven que nos conoce”, dijo el agente policial Emilio Zárate dirigiéndose a los otros miembros de la patota de la Brigada de Investigaciones en alusión a Miguel Angel Molfino, antes de someterlo a diversas torturas y vejaciones durante su cautiverio en la exBrigada de Investigaciones de Resistencia, en mayo de 1979.
Así lo reconstruyó el propio escritor y periodista en su testimonio ante la Justicia Federal de Resistencia. Su palabra y la de otros dos exdetenidos fueron claves para la confirmación del procesamiento con prisión preventiva domiciliaria de Zárate por los delitos de privación ilegítima de la libertad y tormentos. Así, el expolicía chaqueño quedó a un paso del juicio oral por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar.
En una resolución de 12 páginas, a la que tuvo acceso LITIGIO, el tribunal integrado por las juezas Rocío Alcalá y Patricia García rechazó el recurso de apelación presentado por la defensa de Zárate y validó la decisión de la jueza de primera instancia, quien había ampliado el auto de procesamiento en julio de este año.
Pero más allá de los fundamentos jurídicos, lo que permanece es la fuerza del testimonio de quienes sobrevivieron para contarlo. Molfino, destacado escritor y periodista, narró con precisión los vejámenes sufridos en la exBrigada de Investigaciones, donde actualmente se ubica la Casa por la Memoria, en el centro de Resistencia.
El relato de Molfino: “Vendalo a este hijo de puta, no ven que nos conoce”
Miguel Ángel Molfino fue detenido el 21 de marzo de 1979 en un bar de la Capital Federal por una patrulla de la Policía Federal. Tras ser llevado a la Comisaría 3ª, un grupo de civiles irrumpió violentamente, lo desnudó y lo sometió a vejaciones. Dos días después, fue trasladado a Resistencia, donde quedaría a disposición del Área Militar N° 233.
Pero el momento más brutal de su calvario ocurrió en la Brigada de Investigaciones. Molfino relató cómo fue sacado de su celda y llevado a una habitación donde se encontraban Gabino Manader, José María Cardozo y otro policía de aspecto elegante, de traje y chaleco. Ahí, ingresaron el acusado Zárate junto a Carlos Alcides Thomas, director de la Brigada de Investigaciones. Según relató, fue Zárate quién, al reconocerlo, gritó: “Vendalo a este hijo de puta, no ven que nos conoce”. Acto seguido, le vendaron los ojos y comenzaron a golpearlo sin piedad.
“Comenzaron a golpearlo en forma indiscriminada por todo el cuerpo sin posibilidades de defenderse, pues estaba esposado”, recoge textualmente la resolución. El mismo oficial de “buena presencia” —reconocido por Molfino por su voz— intervino luego para ordenar que lo dejaran “en ablande”, obligándolo a permanecer en puntas de pie durante horas. Si bajaba los pies, le pegaban.
Argentino Edgardo García: el secuestro en la Municipalidad
Argentino Edgardo García fue secuestrado el 2 de agosto de 1976 desde su lugar de trabajo en la oficina de Rendición de Cuentas de la Municipalidad de Resistencia. Lo subieron a un automóvil en el que ya se encontraba Zárate, y lo trasladaron a la Brigada de Investigaciones. Allí, fue interrogado por el Comisario Olivera. Le obligaron a quitarse el saco y la corbata, lo vendaron, lo esposaron y lo tiraron al piso, donde permaneció detenido ocho días, siempre vendado y esposado.
García reconoció a Zárate no solo por haberlo visto en el momento del secuestro —dado que ambos coincidían en equipos de fútbol locales—, sino también en un reconocimiento fotográfico realizado en 2011 en el marco de otra causa por delitos de lesa humanidad.
La tortura al conscripto
Ramón Eduardo Luque fue detenido el 12 de junio de 1976 mientras cumplía el servicio militar en el Grupo de Artillería N° 7 “La Liguria”, con asiento en Resistencia. Fue trasladado en la parte de atrás de una “Citroneta” a la Brigada de Investigaciones, donde lo desnudaron, lo esposaron y lo golpearon. Luego de 10 días alojado en la “Sala Negra” de ese centro clandestino fue llevado al sótano y torturado con picana eléctrica y golpeado en distintas partes del cuerpo con palos y cadenas. Entre sus múltiples torturadores identificó Zárate.
En 2022, en la causa conocida como “Conscriptos”, Gabino Manader y Aldo Martínez Segón fueron condenados por los hechos que tuvieron como víctimas a Luque y a Ricardo Uferer.