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La Cámara Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal confirmó la sentencia que declaró inadmisible el recurso de amparo presentado por un gendarme que buscaba ser trasladado desde la ciudad de Rosario a una unidad de Gendarmería en Las Palmas.

Lunes, 20 de mayo de 2024

En la causa caratulada “M.E.M vs. Estado Nacional y otros s. Amparo Ley 16986”, se establece que el motivo del pedido del gendarme era asistir a su madre, quien, según indicó, padece un carcinoma de cérvix, complicaciones intestinales derivadas de radioterapia, depresión severa e hipertensión arterial, y no puede valerse por sí misma en su residencia en la ciudad de La Leonesa.

El tribunal, constituido por los jueces Jorge Alemany y Pablo Gallegos, argumentó en el fallo fechado el 25 de abril pasado que, en el limitado ámbito de conocimiento de la acción de amparo, no se encontró evidencia de que la actuación de Gendarmería Nacional fuese arbitraria, ni que se hubieran ignorado aspectos relevantes de la situación del demandante. Además, la decisión administrativa cuenta con una adecuada fundamentación.

La principal prueba presentada por el gendarme para acreditar la condición de salud de su madre fue un certificado médico que carecía de fecha y firma del supuesto profesional tratante, lo cual impidió considerar como comprobado el riesgo evidente en la salud que fundamentaría el pedido de traslado.

Cabe destacar que en 2020, la Gendarmería ya había rechazado una solicitud similar del demandante. En esa ocasión, una evaluación socio-ambiental y el informe de la Junta Médica Regional concluyeron que la madre del gendarme podía valerse por sí misma.

Adicionalmente, el tribunal señaló que el demandante no cumplió con los requisitos establecidos en el artículo 2004 del Reglamento de Asignación de Cargos y Destinos del Personal de Gendarmería, que exige acreditar que la madre se encuentra legalmente a su cargo.

Los magistrados recordaron que según la Ley 19349, es deber esencial del gendarme desempeñar sus funciones en el destino asignado por la autoridad competente, respetando el principio de disciplina y subordinación jerárquica inherente a su estado militar. La Gendarmería, en este sentido, no está obligada a satisfacer las preferencias personales del agente en cuanto a su destino, pues hacerlo podría socavar la disciplina y la estructura jerárquica de la institución.

 


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