Así lo indica un informe elaborado por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) remitido recientemente al Juzgado Federal de Resistencia. Del cotejo de los restos no se pudieron encontrar coincidencias con las muestras del banco genético de familiares de personas desaparecidas en la zona. El cráneo había sido encontrado en julio de 2021 en una laguna que se secó en inmediaciones al puente Chaco-Corrientes.
Jueves, 1 de diciembre de 2022

El 8 de julio de 2021, un productor ganadero encontró un cráneo humano en una laguna que se había secado dentro de su campo, en la zona rural del Barrio San Pedro Pescador, en inmediaciones al puente Chaco-Corrientes. Inmediatamente, realizó la denuncia en la Comisaría de Barranqueras que dio intervención a miembros del Gabinete Científico del Poder Judicial del Chaco, que demarcaron un perímetro de seguridad, llevaron adelante pericias en el lugar y trasladaron los restos al laboratorio del Instituto Médico Forense del Poder Judicial, donde realizaron el examen pericial.
Un mes después, con el asesoramiento del responsable del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en el Nordeste, el antropólogo Juan Nobile, la Justicia Provincial y la Federal acordaron la remisión de los restos al laboratorio central del EAAF en Buenos Aires. El objetivo era que el prestigioso organismo reconocido internacionalmente llevase adelante el examen de las lesiones al momento del fallecimiento y que procediese a la extracción de muestra de ADN para el cruce con muestras del banco genético de familiares de personas desaparecidas en la zona.
Finalmente, las licenciadas Analía González Simonetto y María Gala Maruscak, integrantes del EAAF, en un informe remitido recientemente al Juzgado Federal de Resistencia, determinaron que el cráneo estudiado se corresponde a un individuo adulto de sexo probablemente femenino, no presenta fracturas o lesiones alrededor del momento de la muerte, ni algún otro indicio de muerte violenta que pueda determinarse osteológicamente.
Además, las antropólogas informaron que se realizó una comparación masiva del perfil genético obtenido con las muestras de familiares de desaparecidos de toda la Argentina incorporadas a la base de datos del EAAF, lo que no arrojó ninguna coincidencia.
De todas formas, debido a la actualización periódica de la base de datos de muestras de familiares, el perfil genético hallado seguirá siendo comparado a futuro.
La campaña de difusión
La denuncia del hallazgo por parte del productor ganadero se inscribió en el marco de una campaña de difusión de las Fiscalías Federales de Resistencia, Corrientes, Goya y Reconquista en búsqueda de testigos que puedan brindar información sobre cuerpos arrojados al río Paraná entre 1975 y 1980, en lo que se logró reconstruir como las embarcaciones de la muerte con cuerpos arrojados por militares al río, desnudos, atados en pies y manos con alambres, con disparos de ejecución, con un corte importante en el abdomen para fondearlos y con cortes de las yemas de sus dedos para obstruir su identificación. La campaña continua vigente en la actualidad.
Las 8 identificaciones del EAAF en el Chaco
Siguiendo la base de datos del Registro Único de la Verdad de la Comisión Provincial por la Memoria, se contabilizan 8 casos de intervención del EAAF con un resultado positivo en la identificación de asesinados o desaparecidos en la provincia del Chaco durante la última dictadura cívico militar.
En el año 2007, el EAAF corroboró la identidad de Emma Cabral, asesinada en la Masacre de Margarita Belén. Fue por medio de las huellas dactilares que habían sido asentadas en los registros “oficiales” en los cuales aparecía como NN.
El 13 de abril de 2009, el Tribunal Oral Federal (TOF) de Resistencia restituyó la identidad a uno de los restos exhumados como NN en el Cementerio de Resistencia en el año 2007, se trata de Alcides Bosch, identificado mediante la verificación de las huellas dactilares y ADN.
El 27 de agosto de 2010, el TOF de Resistencia restituyó los restos de Luis Díaz, identificado por ADN.
El 12 de noviembre de 2014, el EAAF informó que la identificación de los restos exhumados como NN el 28 de junio de 2006 en el cementerio de Empedrado de la provincia de Corrientes correspondían a Julio Andrés “Bocha” Pereira.
En febrero de 2018, en tanto, fue confirmada la identidad de los restos pertenecientes a Carlos Zamudio, quien fuera asesinado también en la Masacre de Margarita Belén.
El 6 de septiembre de 2018, se identificó otro cuerpo que estaba enterrado en una tumba NN en el Cementerio de Empedrado (Corrientes), Carlos Tereszecuck y sus restos fueron entregados a su familia a mediados de ese mes.
Finalmente, en el mes de noviembre de 2019 se comprobó a través de estudios genéticos la identificación de Manuel Parodi Ocampo y Arturo Franzen y se comprobó así que se encontraban intercambiados en sus sepulturas.
El EAAF además trabajó en el Chaco en diversas exhumaciones de restos de víctimas que estaban identificadas pero cuyas circunstancias y causas de muerte debían ser determinadas, relevando heridas de armas de fuego en huesos, fracturas y otras lesiones, así como la búsqueda de proyectiles en el cuerpo.
Estos análisis se realizaron en 2007 en varios de los cadáveres de víctimas de la Masacre de Margarita Belén; en 2014, analizaron los restos de Pablo Martinelli y en 2015 intervinieron en los casos de los dirigentes de Ligas Agrarias, Carlos Piccoli y Eduardo “Ñaro” Gomez Estigarribia.
En cada una de sus intervenciones el aporte científico del EAAF fue clave en la reconstrucción de la mecánica de los homicidios en cada una de las investigaciones judiciales.